Las televisiones públicas y las principales cadenas de televisión privada tendrán un papel esencial en el éxito de la televisión digital terrenal (TDT) para lo que las dotará de la capacidad necesaria de espectro radioeléctrico, dijo ayer el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Ros, en su comparecencia ayer, a petición propia y del grupo Popular en la Comisión de Industria, Turismo y Transportes del Congreso, para hablar sobre la política de su departamento
Durante su intervención, Ros anunció que su departamento va a iniciar ya los trabajos para la preparación del anteproyecto de Ley General Audiovisual para resolver el problema del ordenamiento jurídico audiovisual que «es claramente disperso y ha quedado muy obsoleto», dijo.
La nueva ley, dijo, será «sistemática, equilibrada, avanzada y omnicomprensiva» y su anteproyecto se va a discutir con las Comunidades Autónomas y con todos los interlocutores sociales y políticos para lograr «un texto lo más consensuado posible».
El portavoz popular, Fernando Castello, pidió al secretario de Estado que la ley salga de su despacho y no de un despacho de Gran Vía», a lo que Ros dijo que prefería hacer como si no hubiera escuchado.
El secretario de Estado explicó que con la ley se establecerá un marco jurídico único, se garantizará la libertad de expresión y comunicación y el mantenimiento del pluralismo, se promoverá la libre competencia y se protegerán los legítimos intereses de los usuarios y telespectadores.
La ley, añadió, impulsará el desarrollo de la TDT y de la Sociedad de la Información, establecerá una regulación tecnológicamente neutra y racionalizará el uso el espectro.
Afirmó que se trata de trabajar con un enfoque «eminentemente profesional», aprovechando las experiencias de administraciones anteriores.
Además, anunció un plan para la implantación de la tecnología digital en radio y televisión que será una puerta de acceso a los servicios de la Sociedad de la Información y ayudará a reconducir y regularizar la situación de la televisión local.
También recordó las líneas de este plan que se hará sobre la base de un acuerdo con los agentes del sector y que velará por el interés de los consumidores y usuarios con el objetivo de permitir que planifiquen su propia migración a la nueva tecnología.
El secretario de Estado destacó el papel de las televisiones públicas y las principales cadenas privadas en la pluralidad de contenidos y la necesidad de dotarlas de la capacidad necesaria de espectro para que «puedan desarrollar una función de liderazgo».
Otro de los anuncios de Ros es que el Gobierno está preparando el real decreto que obliga a las televisiones a invertir el cinco por ciento de sus ingresos en cine europeo. En este sentido, indicó que «en principio» esta inversión no podrá incluir las series de ficción. No obstante, advirtió que debe ser resultado de un «amplio proceso de consenso» con los sectores implicados, por lo que debe entenderse como «abierto».