La operadora de cable ONO cerró el primer trimestre del año con más de seiscientos mil clientes en el mercado residencial, lo que supone un incremento del 18,3 por ciento respecto al mismo periodo de 2003, gracias a los servicios de banda ancha de Internet, informó hoy la compañía.
Asimismo, logró aumentar su beneficio bruto de explotación un 124,1 por ciento, hasta 37,7 millones de euros, con una tasa sobre ingresos del 36 por ciento. Estas cifras no incluyen los datos de Retecal, operadora de cable de Castilla y León adquirida por el grupo el pasado mes de febrero.
El consejero delegado de la empresa, Richard Alden, subrayó que estos resultados muestran «la sólida posición de la compañía en un entorno económico que continúa siendo difícil».
Por servicios, los clientes de telefonía ascendieron a 565.000 (18,2 por ciento más), los de televisión a 348.000 (10,4 por ciento más) y los de Internet por banda ancha a 207.000, casi un cincuenta por ciento más que en el periodo anterior.
ONO atribuyó su «constante crecimiento» a las nuevas ciudades en las que opera y la demanda de más servicios, lo que le ha permitido aumentar sus ingresos un 31,9 por ciento, hasta 104,9 millones de euros, impulsada sobre todo por la incorporación de clientes residenciales, segmento de mercado que generó 96 millones de euros de ingresos.
Además, a pesar de su aumento de tamaño, la compañía ha tratado de mantener un «estricto» control de los costes (los gastos operativos brutos cayeron un 4,7 por ciento), lo que le ha permitido aumentar su Ebitda anualizado hasta los 150 millones de euros.
El principal accionista de ONO es Spaincom, sociedad de inversión para España cuyo primer accionista es General Electric, con un 49,7 por ciento de su capital social. El resto de socios principales de la operadora son el SCH, Ferrovial, Multitel y Val Telecomunicaciones.