Progresivamente, el documental se ha abierto paso en las grandes pantallas de nuestro país. Fenómenos como las producciones de Michael Moore (Bowling for Columbine y Farenheit 9/11) o propuestas nacionales, tales como En construcción de José Luis Guerín, han conseguido atraer un número creciente de espectadores para un género hasta hace poco relegado a slots muy específicos en televisión. De forma pionera, Catalunya además ha logrado un marco de colaboración entre TVC y las asociaciones de productoras a fin de asegurar una presencia constante y de calidad para este tipo de realizaciones.
En este contexto, el consorcio Catalan Films & TV y el Centro de Desarrollo Audiovisual han organizado una jornada de reflexión en la que se ha presentado el estudio sobre el mercado del documental titulado El mercado documental en Catalunya, España y en Europa. En este documento se muestran debilidades importantes del género como es, por ejemplo, la limitada proyección comercial de las producciones nacionales, dada la ausencia de estructura exportadora y la dureza de un mercado internacional dominado por las grandes distribuidoras y principales cadenas.
A la jornada, celebrada en el Museo de Historia de Catalunya, han asistido más de 150 participantes, que han atendido tres mesas relacionadas con los contenidos, la financiación y la promoción (trayectoria en festivales, creación de imagen de marca, etc.). Los ponentes han sido productores, distribuidores, realizadores y expertos cinematográficos, que han contrastado las conclusiones del estudio con la experiencia de las compañías catalanas. En este sentido, se han elaborado una serie de directrices con el objetivo de ser asumidas por todo el sector. Destacan, entre otras:
1.- Enfocar las producciones hacia el mercado desde el inicio del proyecto.
2.- Diferenciar específicamente las producciones pensadas para el formato televisivo de las dirigidas al cine.
3.- Conseguir una mayor implicación de las televisiones, no sólo en cuestiones de financiación sino en sus parrillas de programación.
4.- Aumentar el apoyo de las instituciones, públicas y privadas, en la promoción del género.
5.- Buscar nuevos mecanismos de financiación (ventanas de distribución, product placement, etc.)
En resumen, los asistentes coincidieron en subrayar el valor específico del documental como un producto con un público fiel, minoritario y segmentado. Así pues, se trata generalmente de proyectos de alto valor cualitativo, pero que en la mayoría de ocasiones no consiguen éxitos de público, pese a sus excelentes trayectorias en festivales y crítica.