El éxito de la implantación de la Televisión Digital Terrestre (TDT), cuyas primeras emisiones gratuitas deben comenzar según los planes del Gobierno el próximo 30 de noviembre, pasa por la implicación económica de la Administración en el desarrollo e impulso de una tecnología llamada a sustituir completamente a la actual televisión en 2010. Así al menos lo entienden los operadores públicos y privados que acaban de constituir la Asociación Pro TDT, dedicada a la promoción de este modelo de TV y que debe contribuir a facilitar el tránsito de la actual televisión analógica a la digital
Esta asociación ha nacido con un capital inicial de 480.000 euros, a razón de 60.000 euros aportados por cada uno de los ocho socios fundadores (RTVE, las televisiones autonómicas, Antena 3, Telecinco, Sogecable, Net TV, Veo TV y el operador de infraestructuras Abertis), una cantidad claramente insuficiente y que deberá incrementarse en las próximas semanas conforme tomen cuerpo las diversas iniciativas adoptadas.
De esta forma, fuentes de esta entidad consideran imprescindible y urgente que la Administración haga frente a sus compromisos económicos y destine recursos a esta asociación para contribuir, entre otras acciones por determinar, a las campañas publicitarias que darán a conocer las ventajas de la nueva televisión a la población y al costoso proceso de antenización. La inversión estimada en la renovación del parque de antenas ronda los 2.000 millones de euros.
Gran Bretaña e Italia
Las fuentes de la entidad consultadas recuerdan el papel desempeñado por los gobiernos de Gran Bretaña e Italia, dos de los países donde la televisión digital terrestre está más desarrollada. Mientras en Gran Bretaña la Administración ha destinado una importante cantidad de dinero a la plataforma Frewiev -una oferta gratuita de 20 canales en la que se ha inspirado el gobierno español-, en Italia, el gobierno ha optado por subvencionar los descodificadores que transforman la actual señal analógica en digital, abaratando de este modo su coste.
En el caso español, los operadores y la Administración han alcanzado un compromiso verbal por el que el Ejecutivo se compromete, si los operadores cumplen a su vez sus obligaciones, a aportar fondos para la difusión de campañas de publicidad y a aplicar una serie de desgravaciones fiscales por determinar. Entre las obligaciones de las cadenas de televisión, la primera de ellas -la «participación financiera en la constitución y funcionamiento de una entidad dedicada a la promoción de la televisión digital terrestre y al desarrollo del proceso de transición a ésta»- es ya una realidad. Este organismo fue presentado la semana pasada en Madrid, con la asistencia de representantes de los ocho operadores implicados, bajo la denominación «Asociación Pro TDT».
El acuerdo verbal al que se llegó contempla la existencia de desgravaciones fiscales sobre aquellos contenidos destinados a la emisión «de programación novedosa, innovadora y diferenciada respecto a la oferta en analógico». La elaboración de esa programación es una de las condiciones impuestas por el Gobierno para otorgar dos canales digitales más que se sumarán al que ya tienen Antena 3, Telecinco y Sogecable, que traslada a digital, sin cambios, la programación analógica.
El apoyo de Industria. Pues bien, desde la Asociación Pro TDT se entiende que «las televisiones ya han hecho sus deberes, y ahora corresponde a la Administración hacer los suyos», y recuerdan la cercanía de la campaña de Navidad, una primera oportunidad para que la penetración en los hogares comience a ser una realidad.
Fuentes del Ministerio de Industria explicaron ayer a LA RAZÓN que los presupuestos de este departamento para el próximo año incluyen una abultada partida económica destinada al impulso de la TDT. De esta forma, aseguran que la aportación de dinero público llegará en su momento, y recuerdan las obligaciones de las cadenas de televisiones, la principal de ellas la creación de contenidos atractivos para el potencial consumidor.