La firma de telecomunicaciones anuncia que adquirirá Auna TLC y la intención de dar servicio a la región. La firma no hará públicos sus planes de expansión hasta que la operación no sea autorizada. Un reglamento regulará las concesiones autonómicas.
El reciente anuncio de adquisición de Auna Telecomunicaciones por parte de Ono creará una compañía líder en el mercado del cable en España, que dará servicio de telefonía, internet, televisión y radio por fibra óptica en la mayoría de la geografía española, incluyendo también Extremadura.
La empresa está a la espera de que la operación sea autorizada por el Gobierno central, por lo que por ahora sólo ha confirmado a este periódico sus propósitos de expansión (entre los que está la región extremeña), pero sin concretar en qué consistirán tales planes.
Desde la Junta de Extremadura, que es consciente del anuncio, se ve con buenos ojos la posible llegada de la compañía, sobre todo al tratarse de un sector estratégico. Jaime Grajera, director general de Telecomunicaciones y Redes de la Consejería de Infraestructuras y Desarrollo Tecnológico, avisa de que por el momento habrá que esperar en una doble dirección. Por un lado, a que la autorización de la adquisición se haga efectiva; y por otro, que el Gobierno publique un reglamento que regulará las preceptivas concesiones autonómicas relativas al cable.
Extremadura es la única comunidad que, siendo una demarcación, no tiene este servicio. Cuando fue publicada la Ley de Televisión por Cable, ésta preveía dos operadores en cada una de las demarcaciones, uno de ellos Telefónica y el otro el operador que ganara el concurso. En Extremadura el concurso quedó desierto y Telefónica al final optó por dar su servicio a través del producto «Imagenio» y la línea ADSL, rechazando la televisión por cable.
Mientras, la última Ley General de Telecomunicaciones establece en una disposición adicional un reglamento de telecomunicaciones por cable que debe elaborar el Estado, donde se regularán las concesiones de los servicios de telecomunicaciones por cable. Esta normativa todavía no ha visto la luz, si bien Jaime Grajera apunta que no debe tardar mucho. Este el segundo condicionante a la llegada de Ono a Extremadura, ya que la Junta no daría tal concesión en tanto siga el actual vacío legislativo. El otro, ya mencionado, es la plasmación de la autorización gubernamental a la adquisición de Auna por parte de Ono.
Según explica Grajera, hay que diferenciar entre los servicios de comunicación electrónica, que se prestan por cable (como el acceso a internet) de los servicios de difusión de radio y televisión. «Si un operador del cable quiere dar el primer servicio, no es necesaria una concesión o licencia autonómica, porque es la CMT (Comisión del Mercado de Telecomunicaciones) quien lo regula. Otra cosa es que por ese mismo cable se quieran dar servicios de difusión, bien por radio, televisión o ambos. Aquí sí es necesaria una autorización, que será autonómica o estatal, según el ámbito», señala.
El directivo de la Junta supone que lo que Ono ha anunciado es la prestación del servicio completo, que incluye también emisiones de radio y televisión. Eso no se sabrá hasta que la operación con Auna sea una realidad.
Inversiones
Por el momento, la compañía no se ha puesto en contacto con el Gobierno regional, al no estar formalizada la adquisición. Siempre en tono de hipótesis, Grajera señala que lo lógico es que Ono utilice o aproveche la infraestructura que Auna ya tiene en Extremadura, como así se deja entreveer desde la propia empresa.
El director de Telecomunicaciones adelanta que desde la Junta no se pondrá ninguna pega a la llegada de Ono, «porque cuantas más empresas vengan a la región mejor, y más si eso contribuye a aumentar la oferta de servicios». Apunta también que desde octubre se podrían iniciar los contactos y que las inversiones son cuantiosas. La empresa tendría que llevar la explotación del negocio en la zona, funciones de mantenimiento, atención al cliente, sistemas de tarificación, etc. Ello implicaría la creación de puestos de trabajo.
Cobertura
El servicio podría cubrir todo el territorio extremeño, pero puede que se opte finalmente por las grandes ciudades, ya que las inversiones son más rentables al aprovecharse más vecinos de las mismas obras. «Si es con cable nuevo, no parece previsible que se cubra todo el territorio, pero no conocemos todavía sus planes de negocio. En Castilla- La Mancha, por ejemplo, sólo se llega a las capitales de provincia», indica Jaime Grajera.