Las cadenas insisten en que el proyecto de ley no recoge ninguna sugerencia de las privadas, fomenta la televisión analógica en perjuicio de la digital y ampara la concentración en el sector radiofónico.
Antena 3 y Telecinco hicieron público un comunicado a última hora de la tarde de hoy en el que se responden a las críticas del Gobierno a su postura sobre la Televisión Digital Terrestre y acusan a su vez al Ejecutivo de ocultar con artificios jurídicos las razones por las que el sector televisivo se opone al proyecto de ley de medidas urgentes para el impulso de la TDT, la liberalización de la televisión por cable y el fomento del pluralismo.
En su nota, ambas cadenas aseguran que es absolutamente falsoque carezcan de representantes en el Consejo Asesor de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información (CATSI) y que en la reunión del pasado 30 de enero Carmen Rodríguez, en representación de Antena 3 y Telecinco, se opuso verbalmente y por escrito al citado anteproyecto. Resulta sorprendente que el Gobierno se apunte como mérito el hecho de someter el anteproyecto al estudio del Consejo Asesor creado específicamente para esas materias, subrayan.
Los dos operadores precisan además que, en contra de lo que apunta el Ministerio de Industria, el proyecto de ley sobre la TDT no incorpora sugerencias, sino que, tardía y ocultamente, incluye la modificación de la legislación vigente sobre radio, con el fin de permitir que un único operador controle la mitad del espacio radiofónico, neutralizando una sentencia firme del Tribunal Supremo que declaró ilegal esa concentración claramente monopolística. Resulta paradójico en un proyecto cuyo título incluye precisamente el fomento del pluralismo, señalan.
Telecinco y Antena 3 añaden que el Ministerio vuelve a mentir cuando dice que el proyecto incorpora sugerencias de las dos cadenas sobre el número máximo de televisiones digitales de carácter público, ya que su propuesta fue mantener el límite de un programa digital y no dos, como al final se decidió. Tanto el anteproyecto como el proyecto aprobados por el Ejecutivo tienen un título que no se corresponde con su contenido, puesto que ninguna medida destinada a fomentar la ampliación de la oferta televisiva analógica puede impulsar la televisión digital. Lo sustancial es que quien tergiversa es el propio Gobierno con sus propuestas arbitrarias, que ponen en riesgo el futuro de la TDT y el rápido desarrollo de una tecnología esencial para España, concluyen.