La fusión entre Cuatro y La Sexta está más cerca. A falta de algunos flecos para cerrar el acuerdo, ya sólo falta que la Comisión de Industria del Parlamento apruebe hoy jueves la ley que permitirá las fusiones entre televisiones siempre que no superen el 27% de audiencia y queden como mínimo tres operadores de ámbito estatal con dirección editorial distinta.
La aprobación de esta norma (hoy se vota y lo normal es que salga adelante) se ha retrasado debido a que se ha tenido que tramitar en el Congreso como anteproyecto de ley por la falta de apoyos del PSOE para aprobarlo directamente como decreto ley. Sólo quedará ya, por tanto, el mero trámite de su paso por el Senado, que debe ratificar esta ley.
Al margen de ese trámite, las negociaciones entre las dos televisiones cercanas al PSOE siguen ultimándose. Cuatro y La Sexta, que han protagonizado durante casi dos años una encarnizada lucha por el fútbol de pago que ha dejado a los dos al borde de la quiebra y a Javier Díez de Polanco fuera del Grupo Prisa, dependerán de un mismo hólding empresarial que gestionará las dos cadenas.
De acuerdo con las fuentes consultadas, todo apunta a que el presidente de ese hólding será Manuel Polanco, uno de los hijos del patriarca de Prisa, mientras que el consejero delegado sería Tatxo Benet, socio de Mediapro y gestor de la productora junto a Jaume Roures. Al parecer la fuerza de tener los derechos del fútbol ha permitido a Mediapro tener al consejero delegado, por encima de José Miguel Contreras, que ha sido uno de los que han llevado la negociación, apuntan fuentes cercanas al proceso.
Partido en abierto
Otra de las novedades que se barajan en ese acuerdo es que el partido en abierto de la Liga de Fútbol de los sábados se emita por Cuatro, no por La Sexta, debido sobre todo a que el target comercial de la cadena de Prisa así lo aconseja para sacar más rentabilidad a estos derechos. Además, el acuerdo daría por acabada la guerra del fútbol que ambos han judicializado hasta límites insospechados.
El objetivo final de esta medida sería convertir a Cuatro en una televisión capaz de competir con las grandes, y dejar a La Sexta como una especie de segundo canal, menos generalista que ahora y que el resto de sus competidores en el mercado nacional.
El reto de la nueva sociedad será que Cuatro alcance el 13% de cuota de pantalla, lo que sumado al 6% de La Sexta, convertirá al nuevo grupo en el líder de la televisión en España. Precisamente esto obligará al resto de las privadas, Telecinco, Antena 3, Veo TV y Net TV, a realizar algún movimiento entre ellas. Precisamente por eso, Jaume Roures, de Mediapro, ha señalado siempre que el «primero que se fusione tendrá ventaja sobre el resto».