La Asociación de Televisiones Locales de Extremadura (TvLocalex) quiere manifestar su opinión ante la anulación del concurso público de televisión digital terrestre de ámbito local anunciada el pasado viernes 1 de agosto por la Vicepresidenta primera de la Junta de Extremadura.
Ante esta inesperada situación ponemos en conocimiento los siguientes antecedentes de hecho:
Nuestra asociación representa a los operadores extremeños privados de televisión local analógica en el ámbito de nuestra comunidad autónoma, configurándose como única interlocutora válida.
Estamos integrados dentro del G-9 que agrupa a las asociaciones de televisiones locales de toda España.
Todos nuestros asociados licitaron al concurso público de TDTL convocado en 2006.
No hemos querido pronunciarnos públicamente hasta reunirnos el pasado lunes con el Director General de Relaciones Informativas, Institucionales y Publicidad.
Por lo que queremos manifestar que:
No estamos de acuerdo con los argumentos esgrimidos por la Junta de Extremadura para anular el concurso de TDTL, sobre todo tras retrasar su resolución durante más de un año. Los proyectos presentados por las empresas extremeñas han sido elaborados en su mayoría por asesores jurídicos y técnicos que han presentado ofertas en otras comunidades con un elevado porcentaje de éxito, por lo que no entendemos cómo en nuestra comunidad ninguno ha satisfecho las expectativas de la mesa de contratación, poniendo en duda la capacidad de la totalidad de las empresas licitadoras, así como su viabilidad. En todo caso, debería ser la propia administración autonómica la que realizase un profundo análisis del pliego de condiciones que ha elaborado y baremar su ineficacia.
En alusión a las razones argumentadas por la Vicepresidenta, hemos de decir que cada proyecto debe ser evaluado por sí mismo sin que sirva de excusa la comparación de contenidos entre demarcaciones. Esta afirmación es jurídicamente insostenible.
Los efectos que esta anulación produce son aún más graves que el propio acto administrativo, ya que los licitadores -casi en su totalidad-son pequeñas empresas que han soportado durante más de dos años el alto coste financiero de las garantías económicas aportadas, llegando en algunos casos a asfixiar su maltrecha cuenta de resultados. Si a esto añadimos las dificultades que atraviesa el sector financiero, muchas de estas empresas no podrán obtener los avales necesarios para poder licitar la nueva convocatoria, máxime cuando el plazo de reclamaciones impedirá rescatar los más de 2.250.000 euros depositados en la Junta de Extremadura para este concurso, dificultando así la obtención de los nuevos avales por la limitada capacidad de endeudamiento. La situación empeora si sumamos los gastos que hemos de soportar en la realización de los nuevos proyectos que en esta ocasión han ascendido a más de 620.000 euros en su conjunto. Evidentemente esta situación perjudicará a más del 90% de los actuales licitadores extremeños que se verán obligados a no presentarse, mientras que por el contrario favorecerá la entrada de grandes grupos y empresas foráneas.
Por todos estos motivos la Asociación de Televisiones Locales de Extremadura ha puesto esta situación en conocimiento del gabinete jurídico del G-9 para que estudien la posibilidad de emprender acciones legales si se considerase oportuno, salvaguardo siempre los intereses de los licitadores, ya que esta anulación retrasará el calendario de puesta en marcha de la TDT de proximidad en nuestra comunidad, perjudicando finalmente al espectador extremeño que será de los últimos en disfrutar de este servicio.
La asociación también ha solicitado a la Junta formalizar mesas de trabajo conjuntas para aportar ideas que redunden en la mejora del pliego de condiciones que ha de regir el nuevo concurso, aproximando los requisitos a la realidad del sector.
Finalmente hemos de aclarar que esta anulación puede recibir numerosas calificaciones, pero preferimos no entrar en el juego de la demagogia, ya que nuestro cometido es preservar los intereses de las empresas asociadas que han resultado dañadas con la adopción de la peor resolución posible.