Soria ha sido el laboratorio elegido por la Administración para probar en un núcleo pequeño, de población urbana y rural aislada, la implantación progresiva de la televisión digital. Desde junio del 2006, 50.000 ciudadanos de la capital y de 69 municipios de su entorno van unos pasos por delante del resto del país en el camino del apagón analógico.
Los resultados hasta ahora han sido calificados de excelentes por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que ha aportado 3,25 millones de euros para este proyecto. A día de hoy, más del 77% de los hogares del proyecto disponen de descodificador TDT y el 78% de los edificios han adaptado sus antenas. Si se suman todas las plataformas tecnológicas de acceso -TDT, satélite, cable y ADSL-, los datos se elevan al 84,6% de hogares que reciben los canales digitales y un 94,4% de antenas preparadas.
Precisamente antenas y descodificadores han centrado las ayudas económicas para acelerar la sustitución que han llegado a los 450 euros por comunidad para el primer concepto y hasta 60 euros para receptores por hogar.
Complementariamente a las facilidades para obtener tanto descodificadores como adaptación de antenas, en esta «isla digital» se ha llevado a cabo una campaña de información y comunicación ciudadana sobre esta nueva tecnología que afecta a la televisión.
El apagón analógico de Soria ocurrirá este año. Uno que ha adelantado este fin de semana aunque de forma más anecdótica que real ha sido el del municipio lugués de A Fonsagrada. La Xunta de Galicia ha querido realizar una prueba de la señal digital en este municipio, que comenzó ayer sábado.
Desde la plataforma Impulsa TDT, su director Andrés Armas aclara que es un municipio «que vivía ya en cierto apagón analógico porque nunca ha llegado a recibir bien todos los canales».