La Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA) ha propuesto crear un canal público de cobertura nacional al que se puedan unir las televisiones autonómicas y que se nutriría de contenidos producidos por las mismas; una propuesta que se plantea para rentabilizar mejor la inversión de las mismas.
El presidente de UTECA, José Miguel Contreras, ha planteado esta iniciativa con la que espera que se abra un debate serio, que ayude al próximo Gobierno y a las distintas Administraciones Autonómicas a abordar el futuro de estas televisiones, cuya existencia ha defendido, pero con un modelo distinto. De momento, UTECA quiere abrir el debate sobre esta cuestión y para ello, ayudado por la empresa Deloitte, que ha analizado los modelos de la televisión regional de Europa, detallados en rueda de prensa por el socio de esta empresa Luis Jiménez, ha planteado lo que podría ser el modelo español. Este modelo, que sería opcional para cada televisión, es una combinación del alemán y británico.
Se trataría de un único canal para todas las televisiones autonómicas, en el que se podrían hacer desconexiones de cero a 24 horas, con contenidos producidos por las Comunidades autónomas. Las posibilidad de realizar desconexiones autonómicas, según UTECA, aportaría flexibilidad al modelo y permitiría que cada televisión pública autonómica utilizara la señal común en su totalidad o de forma parcial. Y con una producción propia y una producción independiente nacional se contribuiría, según los autores del informe, al desarrollo de la economía nacional y de las regiones.
El modelo de producción debería cubrir una programación completa diaria creada entre las distintas televisiones autonómicas públicas que se adhieran a la señal común y RTVE. RTVE participaría en la emisión de la señal, con lo que ésta iría sin publicidad. Cada señal autonómica que fuera a pasar a la señal común supondría la desaparición automática de, al menos, un canal autonómico en emisión de esa autonomía.
La señal común, según el informe, es un primer paso hacia la configuración de un nuevo modelo de televisión pública más vertebrador, eficiente y con mayor aportación de la economía nacional ya que supondría, a medio plazo, la supresión progresiva a la programación ajena a favor de la producción propia interna e independiente. Además, también supondría la limitación también de manera progresiva, según se señala en el documento, del número de canales públicos autonómicos, la liberación del espectro radioeléctrico y conllevaría el uso común de los recursos de las televisiones públicas.
Contreras ha asegurado que la propuesta se ha enviado a los gobiernos autonómicos y ha mostrado su esperanza de que a partir de la misma se abra un debate serio que no se había abordado y que es necesario poner encima de la mesa .