Dos grupos de empresarios navarros, cercanos a UPN y al PSN, respectivamente, pugnan por hacerse con la titularidad de la emisora de televisión Canal4 Localia. El grupo Prisa (dueño de la emisora televisiva) tiene sobre la mesa dos ofertas. Una la encabeza el empresario Fermín Elizalde, un hombre próximo a los principales líderes de UPN. Y la otra Miguel Ángel Ancízar, ex-secretario general de UGT, hoy en el comité regional del PSN y dedicado a la promoción de vivienda junto a su sindicato
En las próximas semanas, Prisa resolverá si acepta estas ofertas y vende la televisión a uno de estos dos grupos o si, por el contrario, las descarta y mantiene la titularidad de la emisora. Canal 4 es una de las tres emisoras privadas de televisión local que emiten en Navarra. Nació en 1997 como iniciativa de un grupo de empresarios navarros y, tras atravesar graves problemas económicos, el grupo Prisa se hizo en 2002 con el 51% del capital. Los accionistas fundadores se quedaron con el otro 49%. En este grupo estaba, entre otros, el propio Fermín Elizalde, con un 2% del paquete accionarial.
Este grupo terminó finalmente vendiendo su parte a Prisa en 2004 por una cuantía cercana a los 2 millones de euros. De esta forma, el grupo Pretesa (empresa propiedad de Prisa, la sociedad editora del periódico El País y de la cadena radiofónica Ser), se hizo con el 100% de Canal 4 y la integró en su red nacional Localia. Cuando Prisa puso a la venta este grupo, el Gobierno foral vio la ocasión propicia para realizar una maniobra de reagrupación de emisoras de televisión en Navarra y estableció contactos con diferentes empresarios para que se hicieran con Canal 4 y ésta se uniese a Canal 6 (propiedad del grupo del constructor burgalés Méndez Pozo). De esta manera, argumentaba el Gobierno, en lugar de destinar una ayuda pública de un millón de euros para cada emisora, se reunificaría la partida para ayudar con dos millones a una sola emisora «más fuerte».
Según las fuentes del Gobierno consultadas, el PSN no vio con buenos ojos esta operación. Los socialistas, favorables a la idea de intentar crear una televisión «más fuerte», no estaban dispuestos sin embargo a que la nueva emisora que surgiera de la unión entre Canal 4 y Canal 6 pudiera estar mayoritariamente en manos del grupo de Méndez Pozo. La operación ideada desde el Gobierno quedó así en agua de borrajas.
Pero el grupo Pretesa ha vuelto a recibir ofertas por Canal 4, si bien no han sido negociaciones simultáneas. El grupo de socios al que pertenece Miguel Ángel Ancízar fue el primero en mostrar a Prisa su interés por Canal 4. Los términos en los que se planteó la negociación pasan, según las fuentes consultadas, por un desembolso económico inicial y un compromiso plurianual de compra de contenidos audiovisuales al grupo Prisa. También se negoció el mantenimiento del mayor número posible de puestos de trabajo en la emisora al cambiar de manos.
Meses más tarde, fue el empresario Fermín Elizalde quien se puso en contacto con Prisa para hacer también una oferta por la emisora. Según las fuentes consultadas, Elizalde se puso previamente en contacto con dirigentes socialistas para explorar la posibilidad de entrar a formar parte del grupo de empresarios encabezado por Ancízar, pero esta vía no dio los frutos de colaboración esperados. Así que Elizalde se dirigió a Prisa para poner su oferta sobre la mesa y obligar al grupo empresarial a tener que elegir entre una u otra. Según las fuentes consultadas, la respuesta de Prisa no puede tardar en llegar.
Las ofertas para hacerse con la titularidad de Canal 4 han despertado en el Gobierno foral la vieja idea de que es más factible contar en Navarra con una emisora de televisión fuerte que con dos emisoras de menor tamaño y presupuesto. De forma que el Gobierno sigue de cerca los movimientos en torno a Canal 4 con la esperanza de que el cambio de titularidad pueda reabrir la posibilidad de fusión entre esta emisora y Canal 6.
3 millones de dinero público para televisiones privadas
El gasto de las administraciones autonómicas en sus televisiones públicas volvió a estar la semana pasada en boca de muchos que veían en esas partidas millonarias una buena alternativa para el recorte del déficit, en lugar de recurrir a cuestiones más delicadas como las retribuciones de los funcionarios o la congelación de las pensiones. El coste de las televisiones autonómicas (sólo Cantabria, Castilla y León, La Rioja y Navarra carecen de televisión propia) supera este año los 1.860 millones de euros en España.
En la Comunidad foral no hay televisión autonómica pública, pero sí existe dinero público con el que se subvenciona a las tres emisoras privadas de televisión de ámbito autonómico: Canal 4, Canal 6 y Popular TV. Tres millones de euros en total, repartidos este año equitativamente en sendas partidas nominales de 1 millón de euros para cada emisora. Todavía se desconoce si el recorte de 100 millones de euros que el Gobierno ha tenido que hacer en la mayoría de los departamentos para cubrir las necesidades previstas en Asuntos Sociales y Salud afectará este año a la baja a estas ayudas públicas, ni en qué cuantía se reducirían de afectarles dicho recorte.
El año pasado, los tres millones de euros no se repartieron por igual. Canal 6 fue la emisora que más dinero público recibió con una ayuda de 1,2 millones, frente a los 900.000 euros que recibieron, respectivamente, Canal 4 y Popular TV. La razón que adujo el Gobierno fue que la ayuda pública se instituyó para fomentar la producción propia de las emisoras frente a la emisión de programación enlatada,y que Canal 6 era la única emisora de las tres que tenía informativos en fin de semana. Las dos emisoras que vieron mermada la ayuda pública el año pasado han recuperado éste la cuantía del millón de euros en la partida de los presupuestos gracias a que ahora sí emiten informativos en sábados y domingos.
La idea de ayudar con dinero público a las emisoras privadas de televisión en Navarra partió del Consejo Audiovisual, que alertó de la inviabilidad económica de los proyectos empresariales si no recibían ese espaldarazo público. El Gobierno foral recogió el guante de la máxima autoridad consultiva de Navarra en materia audiovisual y elaboró un plan de impulso de las televisiones que, coincidiendo con la concesión de las licencias para emitir a través de la tecnología digital, establecía una serie de exigencias de contenido a las emisoras que quisieran recibir dinero público.
Las ayudas públicas se conceden desde mitad de 2006 y este año cuentan, además, con otra partida presupuestaria que introdujo el PSN durante la negociación con el Gobierno. Dotada con 600.000 euros, está destinada a financiar un «plan de fomento del sector audiovisual», si bien en el Gobierno no tienen claro cuál es su destino práctico. Es más, fuentes del Ejecutivo aseguran que la línea presupuestaria, tal como está recogida en la ley de presupuestos, es «inejecutable», por lo que serviría para reducir el déficit al final del ejercicio.
RTVE, por su parte, adjudica la producción externa de la cadena estatal en Navarra a una empresa privada. En estos momentos es la productora de Canal 6 la que realiza este trabajo tras ganar en su día el concurso convocado por el Centro Territorial de RTVE.