Netflix sigue dominando el streaming mundial, pero una tendencia empieza a encender las alarmas dentro y fuera de la compañía. Muchas de sus series están perdiendo una parte importante de su audiencia entre la primera y la segunda temporada, un problema que ha reabierto el debate sobre los largos parones, el modelo de estreno completo y la capacidad de la plataforma para mantener enganchados a sus espectadores.
Los datos muestran que una serie media de Netflix pierde más del 30% de su audiencia después de la primera temporada. Este año, las segundas entregas de títulos como Bronca, One Piece y Avatar: La leyenda de Aang no han conseguido atraer tantos espectadores como sus temporadas iniciales.
El público no siempre regresa para la segunda temporada
Parte del problema está en que muchos espectadores abandonan las series antes de terminar su primera entrega. Si no completan esos episodios, resulta mucho menos probable que regresen cuando se estrena la continuación.
En otros casos, la segunda temporada simplemente no consigue conectar de la misma forma con el público o presenta cambios que reducen su atractivo. Cuando Netflix encadena dos o tres estrenos con resultados inferiores a los esperados, la sensación de mala racha se multiplica, al menos en Estados Unidos, donde existen más datos públicos para analizar su rendimiento.
La situación podría ser un bache puntual provocado por varios títulos que no han funcionado. Pero también puede ser una señal de un problema mayor relacionado con el engagement y con el tiempo que los usuarios pasan dentro de la plataforma.
Los largos parones no explican todas las caídas
Una de las teorías más repetidas señala el excesivo tiempo de espera entre temporadas. El público puede perder el interés por una serie si tarda dos, tres o incluso cuatro años en regresar.
Existen ejemplos que apoyan esta idea. El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder perdió un 71% de su audiencia entre su primera y segunda temporada, mientras que Poker Face y Miércoles también redujeron espectadores tras permanecer entre dos y tres años sin nuevos episodios.
Sin embargo, los descansos prolongados no siempre provocan una caída. Los Bridgerton y Stranger Things regresaron manteniendo una gran popularidad, mientras que Separación aumentó su audiencia en su segunda temporada pese a su larga ausencia, impulsada por el boca a boca y una importante campaña promocional de Apple.
Tampoco regresar rápidamente garantiza el éxito. El agente nocturno perdió espectadores aunque su nueva temporada llegó sin una espera excesivamente larga.
Las series que vuelven antes tienen más opciones de crecer
Algunos de los mayores éxitos recientes del streaming han regresado en menos de un año o tras pausas inferiores a un año y medio. The Pitt aumentó sus visualizaciones un 172%, mientras que Love Island, Landman, The Traitors y El abogado del Lincoln también ampliaron su audiencia.
Estos resultados están llevando a las cadenas y plataformas a recuperar la idea de estrenar una temporada cada año. Un ritmo más constante puede ayudar a mantener las historias, los personajes y las conversaciones alrededor de una serie todavía presentes entre el público.
Aun así, los tiempos de producción no explican por sí solos por qué tantas segundas temporadas han sufrido descensos pronunciados durante este año.
El modelo de maratón vuelve a estar en el punto de mira
La caída de audiencia también ha reabierto el debate sobre el modelo de Netflix de publicar todos los episodios de una temporada de golpe. Sus críticos consideran que los estrenos semanales mantienen una serie durante más tiempo en la conversación y ayudan a construir una conexión emocional más fuerte.
Netflix ha probado numerosas fórmulas durante los últimos años, incluyendo estrenos completos, episodios semanales y temporadas divididas en varias tandas. Sin embargo, continúa utilizando mayoritariamente el modelo de maratón.
La propia estrategia de la compañía indica que, si considerase que el estreno semanal ofrece mejores resultados para su negocio, probablemente lo aplicaría a un mayor número de producciones.
Netflix amplía su oferta para competir por el tiempo del espectador
Netflix sigue siendo el mayor servicio de streaming de pago del mundo y supera en tamaño a HBO Max, Paramount+ y Peacock juntos. También mantiene una tasa de cancelación reducida y ha podido subir sus precios sin sufrir una pérdida importante de clientes.
Sin embargo, su crecimiento se ha ralentizado. La plataforma ya alcanza al 85% de los espectadores estadounidenses, por lo que cada vez resulta más complicado seguir creciendo al mismo ritmo.
Para aumentar el consumo, Netflix está incorporando nuevos tipos de programación. La compañía vuelve a ofrecer pruebas gratuitas en algunos casos y ha cerrado acuerdos para incluir en Estados Unidoscontenidos de creadores de redes sociales como los Stokes Twins, formatos de podcasters como Jay Shetty y vídeos de compañías como BuzzFeed y Condé Nast.
Estas decisiones han generado dudas entre algunos analistas, que se preguntan si los usuarios quieren encontrar este tipo de vídeos entre sus series habituales. Otros interpretan los acuerdos como una evolución natural de Netflix hacia una oferta más amplia.
Deportes, televisión tradicional y contenidos de YouTube
La plataforma todavía no ofrece muchos de los formatos tradicionales de la televisión lineal. No cuenta con programas de entrevistas diurnos ni con informativos matinales o nocturnos, y hasta hace poco apenas tenía presencia en los deportes en directo.
Netflix ha aumentado gradualmente su inversión en acontecimientos deportivos y los está utilizando para atraer clientes en mercados concretos como Japón. También está probando contenidos similares a los que triunfan en YouTube, considerado su principal competidor por el tiempo de los espectadores.
La compañía busca además alianzas con televisiones tradicionales. En Francia se ha convertido en el nuevo hogar en streaming de TF1 y pretende utilizar su escala global para atraer a cadenas locales que no disponen de recursos suficientes para competir por sí solas en el mercado digital.
Estas emisoras pueden publicar más contenidos en YouTube, alcanzar acuerdos con Amazon o licenciar su programación a Netflix. La plataforma está buscando este tipo de operaciones en diferentes mercados internacionales.
Netflix necesita nuevos éxitos para despejar las dudas
Será necesario esperar uno o dos años para comprobar si la apuesta por los creadores digitales, el deporte en directo, las cadenas tradicionales y los nuevos formatos consigue aumentar el tiempo de consumo dentro de Netflix.
La compañía también tendrá que demostrar que su interés por Warner Bros. Discovery no responde a una necesidad urgente de reforzar su catálogo y su posición en el mercado.
Mientras tanto, la forma más rápida de silenciar las críticas sigue siendo la más evidente: estrenar nuevas series de éxito, recuperar el interés del público y mejorar sus resultados financieros.
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Le estais dando vueltas a algo que tiene una clara explicación: Las series de Netflix quieren abarcar a tanto público que han dejado de priorizar la calidad y ser atractivas para el espectador.
¿Por qué las series de HBO o Apple TV no reducen sino que aumentan sus espectadores temporada tras temporada, o al menos la caída no es tan fuerte? Porque priorizan la calidad sobre la cantidad.