Netflix sigue estrenando algunos de los títulos más vistos del streaming, pero detrás de sus grandes cifras se esconde una tendencia que empieza a preocupar seriamente a la compañía: muchas de sus series pierden una parte considerable de la audiencia cuando regresan con una segunda temporada.
El fenómeno no afecta únicamente a producciones pequeñas o de escaso impacto. Algunos de los mayores éxitos recientes de la plataforma han sufrido fuertes descensos tras su estreno inicial, poniendo en duda la capacidad de Netflix para convertir sus novedades en fenómenos duraderos.
El público desaparece después de la primera temporada
Uno de los casos más llamativos es el de One Piece, que fue una de las series más vistas de Netflix en 2023 y habría perdido más del 30% de su audiencia en su segunda temporada durante sus primeras cuatro semanas.
La caída es todavía más pronunciada en Bronca, cuya segunda entrega habría reunido más de un 70% menos de espectadores. Tampoco El agente nocturno ha logrado escapar de esta tendencia: perdió alrededor de la mitad de su audiencia en su segunda temporada y volvió a dejarse otro 35% en la tercera.
El inicio de la nueva temporada de Avatar: La leyenda de Aang tampoco resulta especialmente alentador. La serie habría sufrido un descenso superior al 60% durante su primera semana respecto al lanzamiento anterior.
Las cifras proceden de los propios datos de Netflix y reflejan las visualizaciones acumuladas durante las primeras cuatro semanas de disponibilidad, una ventana clave para medir el rendimiento inicial de sus estrenos.
Una tendencia diferente a la televisión tradicional
Durante décadas, muchas series de televisión crecían con el paso de las temporadas gracias al boca a boca y a la incorporación progresiva de nuevos espectadores. En Netflix sucede con frecuencia lo contrario: la primera temporada concentra el máximo interés y las siguientes van perdiendo público.
La plataforma estaría analizando internamente por qué sus usuarios no continúan viendo las series después de su lanzamiento inicial. El problema resulta especialmente delicado porque Netflix necesita mantener una producción constante de éxitos para alimentar un catálogo que incorpora novedades prácticamente todas las semanas.
La compañía incluso ha renovado títulos como Running Point y Las cuatro estaciones pese a que ambos habrían perdido más de la mitad de su audiencia respecto a sus primeras temporadas. En otros casos, el descenso puede terminar acelerando el final de las producciones, como ocurrirá con El agente nocturno, que concluirá tras su próxima entrega.
Netflix atraviesa una sequía de grandes éxitos
El problema de las segundas temporadas llega además en un momento en el que Netflix no estaría consiguiendo tantos fenómenos globales como esperaba.
Durante los primeros cinco meses de 2026, sus dos mayores éxitos habrían sido His & Hers y la cuarta temporada de Los Bridgerton, una de las pocas series veteranas que sí habría logrado resistir la pérdida de espectadores.
Después de ese lanzamiento, la plataforma pasó varios meses sin encontrar otro gran fenómeno. Producciones como Bronca o One Piece estaban llamadas a convertirse en los grandes reclamos del periodo, pero sus resultados quedaron por debajo de las expectativas.
Esta menor capacidad para generar éxitos constantes preocupa también a los inversores. El tiempo total que los clientes pasaron viendo Netflix habría crecido menos de un 2% durante el último año, una cifra modesta para una compañía que sigue sumando usuarios y aumentando su oferta de contenidos.
Más usuarios, pero no necesariamente más consumo
Netflix continúa siendo la plataforma líder y concentra aproximadamente la mitad de las series más vistas en streaming, pero su crecimiento en tiempo de visionado avanza más lentamente que el de alternativas gratuitas como YouTube o Roku.
Esto podría indicar que una parte de los nuevos clientes procede de las medidas contra las cuentas compartidas, mientras que el usuario medio estaría pasando menos tiempo dentro de la plataforma.
Netflix ha restado importancia públicamente a estas dudas, aunque sus últimos movimientos apuntan a que está buscando nuevas fórmulas para aumentar el consumo y conseguir que los usuarios permanezcan más tiempo conectados.
Canales que emiten las 24 horas
Entre las opciones que Netflix estaría valorando se encuentra la creación de canales lineales permanentes, con series y películas emitiéndose de forma continua durante todo el día.
El planteamiento sería similar al de plataformas como Pluto TV o Tubi, aunque con una diferencia importante: Netflix seguiría requiriendo una suscripción. Estos canales permitirían al usuario empezar a ver algo inmediatamente, sin tener que recorrer el catálogo ni decidir previamente qué contenido reproducir.
La compañía ya ha probado experiencias de programación continua en algunos mercados, pero ahora podría ampliar esta estrategia para convertirla en una parte más relevante del servicio.
Paquetes con otras plataformas
Netflix también estaría estudiando la posibilidad de vender paquetes que incluyan suscripciones a otros servicios de streaming, siguiendo el modelo que ya utilizan compañías como Apple o Amazon.
Estos acuerdos permitirían agrupar varias plataformas dentro de una misma oferta y podrían servir para reducir las cancelaciones, facilitar el descubrimiento de contenidos y reforzar la permanencia de los usuarios.
A estas iniciativas se suma la incorporación de videopódcasts, contenidos procedentes de marcas digitales y programas pensados para dejarse reproduciendo de fondo, formatos que requieren menos atención que una serie dramática o una gran producción.
Netflix sigue teniendo una enorme capacidad para convertir un estreno inesperado en un éxito mundial, pero su verdadero desafío ya no consiste únicamente en atraer al público durante una primera temporada. El problema es conseguir que ese público vuelva cuando la historia continúa.
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Go woke, go broke.
Pat, esa consigna de conservadores que no quieren otra cosa que vaya más allá del tropo de la princesa indefensa en apuros y el caballero sin debilidades y heroico a rescatarla se ha demostrado más que falsa. Por ejemplo, decían que la película de Super Mario era woke y se la iba a pegar en taquilla porque estaba la senda arcoíris y la princesa Peach tenía fuerza y ejercía violencia, pero luego con el exitazo de taquilla que fue la misma gente decía que decía que era woke ahora dice que no era woke. Por cierto, pat, ¿me podrías definir woke de forma estable y aceptada académicamente o solo es una forma de decir que algo se sale de los estándares ultraconservadores y no te gusta por eso? Por cierto, con tu mensaje entero en inglés, político y partidista va completamente fuera de lo permitido en el foro, así que yo voy a recomendarte una película que te va a gustar. Se llama Pillion.
Que bajen precios, para toda la morralla de contenido que tienen no está cara sino carísima!