Liberty Acquisition, el vehículo de inversiones que gestiona Nicolas Berggruen, al que el grupo español compró un paquete de media capital en 2005, reaparece como candidato a inyectarle 600 millones. Tras meses de búsqueda de socios en los principales mercados de Europa y Estados Unidos, el grupo Prisa ultima un acuerdo con un grupo de inversores norteamericanos para que inyecten 600 millones de euros al maltrecho capital de la compañía, a cambio del mayor paquete accionarial de la empresa
Entre las sociedades de este perfil que, según fuentes financieras, encajan en los movimientos de Prisa, se encuentra Liberty Acquisition, una sociedad de inversión estadounidense que gestiona Nicolas Berggruen, uno de los accionistas que vendió a la empresa española su paquete en el grupo portugués Media Capital, ahora propiedad de Prisa.
Según los términos del eventual acuerdo, que sólo estaría pendiente de los últimos flecos, y que se podría cerrar en las próximas horas, Prisa se fusionará con la sociedad que agrupa a los inversores, cuyos activos, exclusivamente financieros, serán absorbidos por el grupo. La operación, que se ejecutará a través de una ampliación de capital, obedece a las exigencias de los bancos acreedores de Prisa, que han reclamado una fuerte capitalización del grupo para refinanciar los 4.850 millones de deuda que ahoga su balance.
Como consecuencia de la ampliación, la familia Polanco verá diluida su participación desde el 70% actual, a través de Rucandio, hasta quedar por debajo del 50%. La atomización de la nueva inversión, sumada a su condición meramente financiera y a unos presumibles pactos parasociales, permitiría, no obstante, a los Polanco, mantener el control de la gestión del grupo Prisa.
Cotizado en la bolsa de Nueva York, con una capitalización de 1.200 millones de dólares, Liberty Acquisition está gestionado por Nicolas Berggruen y Martin Franklin, y es una sociedad creada exclusivamente para la inversión en una determinada compañía, que aglutina un heterogéneo grupo de accionistas, desde inversores individuales a hedge funds, pasando por fondos de capital riesgo.
Berggruen es un viejo conocido del consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, y del resto de la alta dirección de la compañía. No en vano, antes de fundar Liberty, el financiero vendió al grupo Prisa, en 2005, asociado entonces al empresario portugués Miguel Pais de Amaral, un 33% de Media Capital, el grupo de comunicación luso propietario de la cadena de televisión TVI. Con aquella operación, Berggruen cerró, probablemente, el mejor trato de su carrera: vendió por 150 millones un paquete que había comprado tres años antes por 9 millones de dólares.
Cinco años después de aquel acuerdo, que posteriormente obligó a Prisa a lanzar una opa por el 100% de la compañía, Cebrián ha vuelto a recurrir al gestor estadounidense para lograr, en esta ocasión, la inversión necesaria para reequilibrar la situación patrimonial de la empresa.
Con la nueva entrada de capital en el grupo, sumada a las desinversiones en Santillana, Media Capital, Digital+ y Cuatro, Prisa confía en cerrar un acuerdo con los bancos acreedores para refinanciar su deuda. De momento, la empresa ha arañado a sus principales prestamistas una nueva prórroga, ahora hasta 2013. para devolver el crédito puente de 1.950 millones con el que financió la opa sobre su filial Sogecable en 2007.