RTVV cerró sus puertas por decisión del anterior presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra, el 29 de noviembre de 2013, cuando el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana declaró nulo el ERE en curso en las emisoras públicas Ràdio 9 y Canal 9, obligándolas a readmitir a los trabajadores, lo que condujo al ente a una situación económicamente insostenible, según el ejecutivo, que modificó la legislación autonómica para anular el servicio público de televisión autonómica.
Actualmente el gobierno valenciano está liderado por Ximo Puig, secretario general del PSPV-PSOE, en coalición con Compromís por Valencia y Podemos. El nuevo gobierno está decidido a sacar adelante una nueva televisión valenciana, más austera pero más próxima a la ciudadanía, según han afirmado personas afines en múltiples ocasiones. La nueva televisión, que constará de un único canal (RTVV llegó a contar con tres canales de televisión y uno de ellos también en alta definición), será íntegramente en valenciano, a diferencia de Canal 9, que ofrecía parte de su programación en castellano.
Desde el gobierno valenciano se entiende que la televisión pública autonómica debe servir para normalizar y garantizar la presencia en la vida cotidiana de la lengua materna de gran parte de los valencianos, y se aventura a afirmar que los valencianos castellanoparlantes apoyarán la medida. Otro argumento que se esgrime desde el ejecutivo de Puig es que en la actualidad existen más de una veintena de televisiones en castellano pero ninguna en valenciano.
Durante los últimos meses se ha hablado del 9 de octubre, día de la Comunidad Valenciana, como fecha de la posible reapertura de la cadena de televisión, si bien a nivel legal y técnico se antoja complicado alcanzar ese objetivo. Sí es cierto que podrían realizarse emisiones puntuales desde esa fecha hasta poder iniciar emisiones regulares más adelante en el calendario.