Mononoke II: Las cenizas de la ira
Poco después del intenso enfrentamiento de ‘Mononoke: El fantasma bajo la lluvia’, aparece de nuevo el boticario (Hiroshi Kamiya), esta vez en las salas interiores del Ooku. Dentro, las cosas están cambiando desde el incidente anterior. Otomo Botan (Haruka Tomatsu), una mujer de familia distinguida, releva a Utayama como nueva directora y empieza a imponer un rígido estilo de liderazgo basado en la disciplina y el equilibrio. Esto crea una tensión cada vez mayor entre ella y Fuki (Yoko Hikasa), una experimentada cortesana que en su momento gozaba del favor exclusivo del emperador (Miyu Irino). Sus diferencias crecen con el paso de los días. Cuando se abre el proceso de selección de una tutora para cuidar de la hija recién nacida de la esposa del emperador, la emperatriz Yukiko (Atsumi Tanezaki), un acontecimiento inesperado trastoca de golpe la situación de Fuki.
El anciano consejero Ootomo (Kenyu Horiuti) percibe a Fuki como una amenaza tras haber dado a luz a un «niño no deseado», por lo que se convierte en el blanco de una red de conspiraciones de los gobernantes. Los motivos contradictorios y los intentos desesperados de «apagar el incendio» se descontrolan enseguida. Al mismo tiempo, se produce una extraña serie de incidentes: la gente empieza a arder espontáneamente y queda reducida a cenizas. El boticario sospecha que es obra de un mononoke y trata de contenerlo, pero en realidad debe enfrentarse a una amenaza misteriosa y en constante cambio que parece moverse en grupo. La identidad verdadera de este fenómeno misterioso son los hijos del ratón de fuego (Hinezumi). No solo atacan a humanos, sino que también parece que buscan a su madre. No obstante, esta no se deja ver fácilmente. ¿Por qué el ratón de fuego ataca a quienes atentan contra los recién nacidos? ¿Qué tragedia motiva su implacable dolor al prenderse fuego? El boticario se interna en la oscuridad del Ooku para resolver el misterio, en busca de los tres requisitos para acabar con el mononoke: forma, verdad y razón.