Problemas…
Conny está divorciado, trabaja de comercial en una gran cadena de electrónica y su mayor ilusión es ver a su hija Julia cada dos semanas. Hasta que, un día, su vida cambia drásticamente: Conny se encuentra en el lugar equivocado en el momento equivocado y acaba en la cárcel, acusado de un asesinato que no ha cometido. Allí, conoce a los delincuentes Norinder y Musse, que lo confunden con un piloto, aunque esa es la profesión de Tomas, el triunfador novio de su exmujer.
Conny participa en el plan de fuga de estos dos delincuentes, pero también necesita encontrar un caballo para regalarle a su hija por su cumpleaños.