F&P Media estrenará en cines el 23 de junio «Gemelos pero no tanto» («Jumeaux mais pas trop», 2022), una de las comedias más exitosas estrenadas el pasado año en Francia, consiguiendo una recaudación de más de tres millones de euros. Un film que une la nueva realidad social francesa con una premisa clásica del cine de los 80: el juego de contrarios y el esperpento.
Gemelos pero no tanto es una cinta cómica con vocación popular dirigida por los debutantes en el largo de ficción Olivier Ducray –guionista de otro hito cómico, La ascensión (2016)— y Wilfried Méance. Cuenta con un reparto encabezado por los cómicos Ahmed Sylla –Inseparables (2009), Mi hermano pequeño (2022)— y Bertrand Usclat –El rey de la mentira (2022)—, encarnando a estos dos gemelos imposibles cuya vinculación familiar será la menor de sus diferencias. Completan el elenco intérpretes como Jean-Luc Bideau –La ley de la jungla (2016), El peor trabajo de mi vida (2022)—, Philippe Chaine – La personne aux deux personnes (2008)— y Pauline Clément –Lola y sus hermanos (2018), Especiales (2019).
Gemelos pero no tanto, escrita a seis manos por Jean-Paul Bathany, Olivier Ducray y Wilfried Méance, narra el encuentro por avatares del destino de dos hombres de 33 años que comparten lazos sanguíneos: son gemelos. Pero no unos gemelos cualesquiera, ya que uno es blanco y el otro negro. De esta manera, el filme del tándem Ducray-Méance recupera la esencia de la comedia disparatada americana de los años 80, con ese juego de contrarios que inmortalizaron Richard Pryor y Gene Wilder en No me chilles que no te veo (See No Evil, Hear No Evil, Arthur Hiller, 1989).
Un tipo de comedia lúdica y desenfadada que completó un excelente recorrido por el circuito cinematográfico galo, apoyado en un boca a boca popular que consiguió que el film mejorara y ampliara sus resultados en taquilla semana tras semana.
Sinopsis oficial
En esta comedia disparatada, tierna e hilarante, dos jóvenes se encuentran a sus 33 años y descubren para su asombro que son gemelos. El hecho de que uno sea un manitas que sobrevive haciendo chapuzas y el otro un político ambicioso a la búsqueda de un puesto en las instituciones locales de su población de origen no es lo que más les sorprende cuando descubren su parentesco. Lo más curioso es que Anthony es negro y Grégoire, blanco.
https://www.youtube.com/watch?v=1AK4Us9Vp54Ahora puedes recibir todas las noticias de Mundoplus.tv al instante y en tu móvil. Únete a nuestro canal en Telegram