La serie rompe barreras y se acerca a la medicina sin miedo ni complejos, a través de la figura de su protagonista principal, el doctor Gregory House, especialista en el tratamiento de enfermedades infecciosas. Físicamente muy peculiar, un hombre atractivo, entrado en la cuarentena, afectado por una cojera y con un carácter bastante solitario –de hecho, si puede, evita hablar con sus pacientes, a los que sin embargo observa sin ser visto-. Él es un firme creyente de que debe curar las enfermedades, no a los pacientes. House es un antihéroe que investiga sus casos con la minuciosidad de un Sherlock Holmes.
Una profesora de una guardería, Rebecca Adler, de repente se queda sin habla mientras trabaja y sufre un desmayo. El equipo del doctor House investiga el caso por si la causa es un tumor mientras su salud empeora incontroladamente. Por otra parte, House se enfrenta a su jefa, Lisa Cuddy, al no aceptar sus obligaciones fuera de la unidad especial que dirige.
El doctor House sigue aceptando a medias las normas del hospital que la doctora Cuddy intenta imponer. Antes de terminar su horario de consulta tiene que aceptar un caso de un joven estudiante de dieciséis años que ha comenzado a ver doble y a tener pesadillas frecuentes por la noche. Además, House tendrá que ver a un paciente que quiere poner un pleito y a una madre que no cree en las vacunas.
Un estudiante que parece acatarrado sufre un colapso después de acostarse con su novia. Mientras House y su equipo trabajan para descubrir las causas de sus ataques y su irritación cutánea, se va complicando su diagnosis, que no coincide con los síntomas de ninguna enfermedad. Por otra parte House acepta "a su manera" atender a los pacientes ordinarios de la clínica.
El doctor House se entera, durante un descanso, de que hay dos bebés enfermos en la sala de ginecología. Investiga su situación y cree que una infección se está propagando por el hospital. Inspeccionan todas las salas con recién nacidos y descubren que seis bebés están infectados. Gregory House y su equipo deberán tomar decisiones que podrían arriesgar la vida de los recién nacidos.
Una monja acude a su consulta con las manos irritados y agrietadas, por lo que House decide mandarle un tratamiento muy específico. Sin embargo, estas pastillas le provocan inmediatamente una reacción alérgica que no le deja respirar. Como su estado empeora y no reconocen qué le pasa, la paciente debe quedarse en el hospital mientras averiguan las causas de la enfermedad.
House recibe a una mujer esquizofrénica, con problemas de alcohol y que acaba de sufrir una trombosis. Su hijo, un joven que dice tener 18 años es la única persona que la cuida. En el hospital las teorías sobre su dolencia son varias. En el día de su cumpleaños el Doctor House tiene el diagnóstico más extraño pero no cesará en su empeño de curar a la paciente aunque para ello tenga que engañar hasta a sus propios compañeros.
House atiende a Elize Snow, una joven y atractiva mujer que lleva varios días sin levantarse de la cama. Su marido preocupado la lleva al hospital. El equipo del Doctor House cree que el mal puede estar en un reciente aumento de pecho que se realizó como regalo a su marido. La investigación del equipo, en parte infructuosa, lleva al Doctor Gregory House a pensar en diagnósticos más rocambolescos. Puede tener una extraña enfermedad pero la forma en la que pudo producirse el contagio les es desconocida.
Un joven pierde la consciencia durante un examen en su instituto. Ha sufrido un envenenamiento pero ni el Doctor House ni su equipo pueden averiguar de que se trata ni cómo se produjo. Creen que puede ser alguna clase de droga, pero el registro de su casa es infructuoso. La salud del muchacho empeora por momentos y la madre del chico comienza a desconfiar de los doctores. El Doctor House tiene otro problemilla, una de sus pacientes se ha enamorado de él, una mujer de ochenta y dos años.
Un legendario músico de jazz llega al hospital con graves síntomas de esclerosis múltiple (ELA), la enfermedad le fue diagnosticada hace años, y ya no tiene esperanzas ni ganas de sobrevivir. El Doctor House, un enamorado secreto de su música, cree que su enfermedad no es ELA y que tiene algo que puede curarse pero el músico ha firmado un documento de no RCP, no quiere que le reanimen si tiene una crisis. Gregory House, seguro de su instinto, ignorará el documento y luchará por la vida del músico.
El Dr. Foreman cree que una mujer vagabunda, finge una enfermedad para conseguir comida en el hospital universitario. Pero el doctor Wilson piensa que no finge y cree necesario tratarla. En este momento sus síntomas empeoran, y el equipo debe estudiar qué le ocurre, pero tienen dificultad al no saber su identidad y no poder localizar el historial médico. Mientras tanto, House tiene que atender a dos estudiantes de medicina a pesar de su poco interés por la enseñanza.
Un joven sufre hemorragias internas y un fuerte deterioro en el hígado. El Doctor House y su equipo no aciertan con el diagnóstico del joven y cada vez les queda menos tiempo. Paralelamente, la Doctora Lisa Cuddy, la directora del hospital, hace una apuesta con House: si pasa una semana sin tomar sus pastillas para el dolor de la pierna, puede estar un mes sin la obligación de pasar consulta a los pacientes.
Hank Wiggen, una estrella del Baseball, está tratando de volver al deporte tras superar una adición a la drogas. Durante un acto publicitario uno de sus brazos se parte. Está sufriendo una extraña enfermedad que afecta a su cuerpo haciendo que los huesos sean sumamente débiles. El Doctor House trata de buscar una enfermedad que pueda estar relacionada con su consumo de drogas pero las opciones y el tiempo se agotan y la vida del paciente corre serio peligro.
Un grupo de niños se reúnen en su club secreto, un viejo ático para jugar con una tabla de güija. Al final, uno de los chavales cree quedar maldito. Días más tarde un resfriado le lleva al hospital del doctor House. Repentinamente la enfermedad empeora y el equipo médico descubre que está intoxicado por ántrax. Pero el niño no mejora, algo más le está haciendo daño. Los doctores cuentan con una importante ayuda, el padre del doctor Chase es un eminente reumatólogo de fama mundial, ha venido a la ciudad, pero parece que no tiene una buena relación con su hijo.
La presidenta de una importante compañía de cosmética sufre una isquemia en la pierna. Es un caso que desconcierta al equipo de House. Ningún tratamiento le hace mejorar y parece ocultar alguna información capital. Durante la consulta obligatoria que debe hacer House descubre al padre de un niño resfriado que quedó mudo tras una operación de rodilla. Por otra parte, el hospital ha cambiado su consejo de administración. Un nuevo millonario ha donado cien millones de dólares y tiene derecho a opinar, su primer objetivo no puede ser otro que el doctor Gregory House.
El doctor House debe atender a un testigo del FBI que cae en coma inesperadamente. El equipo de diagnóstico del hospital de Princetown investiga un posible envenenamiento. El caso es complicado y la presencia del hermano del paciente dificulta las cosas. Paralelamente, la Doctora Lissa Cuddy y el presidente de la Junta Voegler discuten sobre la continuidad de House en el hospital. Mientras tanto House trata de averiguar quien le traicionó frente a la comisión de transplantes.
Una niña de diez años y con sobrepeso sufre un infarto durante una clase de gimnasia. Todos los médicos creen que la causa del infarto es su exceso de peso, pero, el doctor House tiene otra opinión: Los kilos son consecuencia de otra enfermedad sin descubrir. El equipo de diagnóstico del Hospital Universitario de Princetown tiene que enfrentarse a otro caso: una mujer con un tumor de más de 10 kilos que no quiere que se lo extirpen. Además, el centro cuenta con un nuevo presidente del consejo de administración que no comparte en absoluto los métodos empleados por House en sus pacientes.
Voegler ha pedido al Doctor House que presente un medicamento de su compañía en una conferencia de cardiología. El despido de uno de los miembros del equipo de diagnóstico depende de la conferencia de House. Además, House atenderá al Senador Garry H. Wright, el único hombre negro con posibilidades reales de ser Presidente de los Estados Unidos. Durante un acto público pierde la consciencia y es trasladado al hospital. House sabe que los pacientes siempre mienten y teme que los políticos mientan más. Tras una serie de pruebas la noticia es catastrófica: tiene sida.
La relación entre House y el presidente del consejo Vogler está rota. Después del discurso de House el presidente Vogler trata que el consejo despida a House. Los cien millones de dólares donados por el presidente peligran si House continúa en el hospital. Mientras tanto, varias plantas más abajo, el equipo de House trata de salvar la vida a una mujer embarazada. Un peligroso cáncer ataca sus pulmones.
House tiene pendiente la contratación de un nuevo médico que cubra la plaza dejada por la doctora Cameron. Los candidatos son buenos, pero ninguno para House, que sólo quiere que regrese su antigua inmunóloga. Mientras tanto el hospital sufre una crisis. Decenas de personas han contraído meningitis mientras asistían a una competición de salto de trampolín. El Hospital está colapsado, pero los síntomas de una joven saltadora captan la atención del doctor House. Su equipo de diagnóstico trata de salvar la vida de la joven en un hospital saturado.
Cameron se incorpora de vuelta al equipo de médicos a cargo del Dr. House. Nadie sabe a ciencia cierta si la cena que han cerrado ambos se debe más a motivos personales o profesionales pero todos estarán pendientes del desenlace. Mientras tanto, un problemáticos enfermo trae de cabeza al equipo médico que no encuentra explicaciones lógicas a sus dolencias. El sadomasoquismo puede llegar a tener consecuencias muy trascendentes. Las milagrosas pastillas azules mantienen firme a un hombre de 86 años a pesar de su voluntad. Una exigencia mutua hace que ambos ancianos sufran problemas físicos por su exagerada vida sexual.
House debe varios favores a la doctora Lissa Cuddy, la directora del hospital. Uno de los profesores se ha puesto enfermo y House debe sustituirle en su clase. House, siempre controvertido, no dejará a ninguno de sus alumnos indiferente. Tres historias sobre dolores de pierna. Sólo uno de ellos es mortal. El caso es mucho más cercano de lo que parece. House no es el médico, es el paciente. Es el caso de cómo House perdió la movilidad en su pierna.
Stacy la antigua pareja de House se ha vuelto a casar. Están a punto de partir hacia una fantástica luna de miel pero el marido se encuentra mal y va al hospital de House. Todas las pruebas médicas que le realizan tienen resultado negativo, pero House está convencido de que algo misterioso se esconde y que ese algo puede terminar con la vida del marido de su ex. En el hospital algunos opinan que House está molesto por la boda y que esta es su forma de vengarse. La doctora Cuddy considera que es necesario contratar un nuevo doctor.
Clarence es un condenado a muerte que empieza a tener alucinaciones con la gente que ha asesinado. Su novia, un miembro de una banda rival y un policía atormentan sus sueños. Mientras disfruta de su sesión de ejercicio matinal sufre un colapso y cae al suelo desfallecido. El caso interesa de inmediato al doctor House que viaja hasta la prisión para examinar al recluso. Sus pulmones están a punto de fallar, por lo que ordena su traslado al hospital.
Andie es una pequeña de 9 años enferma de cáncer, está sufriendo extrañas alucinaciones que House achaca al cáncer. Decide consultar a su amigo el Doctor en oncología Wilson para que se haga cargo del caso, pero éste descubre que el cáncer está remitiendo, por lo que las alucinaciones son síntoma de una patología distinta. House y su equipo deben volver a reunirse para concretar un nuevo diagnóstico que salve la vida a su paciente.
Cuddy se verá involucrada en un asunto delicado: Alfredo, un trabajador de la construcción empleado en casa de la doctora Cuddy, comienza a sentir que su asma le está afectando mientras arregla el tejado. Cuddy le pide que termine el trabajo pero él termina cayendo desde el tejado. Una vez en el hospital, los abogados recomiendan a Cuddy que, por motivos legales, no se involucre en el caso de Alfredo. Ella le pide ayuda al Dr. House.
El doctor Sebastián Charles acaba de regresar a los Estados Unidos desde África, donde ayuda a los poblados contra la tuberculosis. Durante una conferencia sufre un colapso y se desmaya. El propio Dr. Charles y la Dra. Cuddy coinciden en el diagnóstico: tuberculosis. Pero el Dr. House no está nada de acuerdo.
Carnell Hall, que se acaba de licenciar en Princeton, celebra con su padre su graduación. Esa noche, en una fiesta de despedida con sus amigos de la universidad, Carnell bebe mucho y de repente empieza a sentir unos horribles calambres.
Durante una carrera benéfica, un famoso ciclista tiene dificultades para respirar y sufre una caída. House no se interesa por el caso de Jeff Hastert porque probablemente sus males se deben al uso de esteroides. Pero su interés por el paciente aumenta cuando él mismo reconoce que toma todo tipo de drogas que no se detectan en los análisis para aumentar su rendimiento.
House admite ante Wilson que ha hecho copias del informe psiquiátrico de Stacy y éste se escandaliza por su falta de ética. Pero House quiere por encima de todas las cosas descubrir cómo va la relación entre su ex mujer y su marido, Mark, para poder reconquistarla. Lo que más le ha gustado es saber que la pareja ni siquiera tiene sexo. Cuando House sale de su casa con Wilson busca el periódico que debería estar en la puerta y entonces ve que se lo ha cogido un hombre que ha estado merodeando por los alrededores los últimos días. Se trata de Kalvin Ryan, que pide a House que examine su informe médico porque ha visitado a muchos doctores que no han conseguido descubrir qué le pasa.
Kayla está viendo la actuación de sus hijas en una escuela de primaria cuando siente un fuerte dolor y se dobla gritando. El origen del nuevo caso al que se enfrenta el equipo de House ha pasado hace meses, pero una demanda interpuesta por un familiar hace que los acontecimientos se revivan una y otra vez, según las distintas versiones que los protagonistas van exponiendo a Stacy cuando los prepara para su defensa.
Después de una investigación interna en el hospital, la dirección considera que el Dr. House necesita de un médico que supervise no ya su trabajo sino, sobre todo, su conducta ante los pacientes. El Dr. Foreman será el nuevo responsable de la unidad. La determinación de la dirección no es plato de buen gusto para el Dr. House que agudizará más aún su sarcasmo y su ironía hacia su pupilo, recientemente ascendido a superior. El Dr. Foreman hará lo imposible para no claudicar ante los chantajes de House y el ambiente anarquista que parece reinar en el equipo bajo su cargo. Los demás compañeros de equipo se debaten entre apoyar la postura de niño envidioso del Dr. House y el aire de superioridad que ha adquirido Dr. Foreman.
Tras sufrir un desmayo en la fiesta de jubilación de su redactor jefe, un periodista se golpea seriamente la cabeza. Al volver en sí se da cuenta de que no puede hablar correctamente y es trasladado al Hospital Princenton. Con el Dr. House y Stacy atascados en un aeropuerto por el mal tiempo, el teléfono móvil será su única vía de comunicación.
El Dr. House y Stacy intentarán solucionar sus problemas de relación de una vez por todas... Mientras, Cameron, por miedo al resultado, se negará a recoger las pruebas de SIDA que le han realizado.
Adam, un chico de 16 años, convence a su padre para que le deje llevar un quad por el bosque. Mientras conduce pierde el control, su padre sale despedido y él choca. El padre ve con horror cómo las llamas abrasan su cuerpo.
La modelo de 15 años Alexandra Simms espera nerviosa en el backstage antes de un desfile. Su padre, que también es su manager, le da un tranquilizante que toma con una copa de champagne cuando va a salir a la pasarela. Mientras desfila sufre un pequeño mareo. Otra chica le pregunta cómo está e inesperadamente ella le da un puñetazo. Entonces sufre un colapso y cae al suelo rodeada de fotógrafos.
Henry Arrington juega al bridge con su hija y unos amigos cuando sufre un episodio de ausencia. Amy se asusta porque su padre le está apretando el brazo muy fuerte pero se da cuenta de que no es consciente de lo que hace.
María Palko sale de la ducha y se encuentra a un enmascarado que la empuja sobre su cama. Forcejean y ella consigue escapar, pero cuando se aleja ve que él parece que se ahoga, no puede respirar. María llama inmediatamente a una ambulancia. El enmascarado es su esposo, Bob. Su juego erótico de una violación ha tenido un final inesperado.
Un adolescente, Dan, va a visitar a su novia que está enferma. La madre de Melinda le hace desinfectarse antes de entrar en la habitación aséptica donde está aislada la chica, que acaba de recibir un transplante de corazón. Ella se queja de que la tienen prisionera y le pide que se quite la mascarilla y la bese. En ese momento sufre una crisis de alergia que casi la mata, hasta que entra la madre en la habitación y le inyecta el antialérgico.
Una profesora de primaria que está embarazada visita un museo con sus alumnos. De repente siente dolores, se agacha y entonces descubre que el pantalón de uno de los niños está lleno de sangre. House, Wilson y Cuddy juegan una partida de póquer en una fiesta benéfica del hospital cuando un doctor se les acerca para avisar a Cuddy de que ha ingresado en urgencias un niño que es paciente suyo. El pequeño Ian tiene una diarrea que sangra y aunque está estable, empieza a tener problemas de coordinación. House oye lo que le están contando a Cuddy y automáticamente siente un gran interés por el caso. Deja la partida sin decir nada y sube al hospital.
Hannah está en la cama sin poder dormir, junto a su novia Max. Lleva muchas noches con insomnio. Por la mañana, Max se levanta y la encuentra sentada en el suelo junto a un bote de somníferos vacío. Cuddy le lleva el historial de Hannah a House, que no muestra interés hasta que se entera de que la chica lleva 10 días sin dormir. Un día más así y morirá. House está intrigado porque a pesar de haberse tomado todos los somníferos, Hannah no ha conseguido dormirse.
Boyd Mullins es un chico de 15 años muy carismático que habla ante los feligreses en una iglesia. Todos creen que hace milagros. Durante el acto religioso, se dirige a una anciana con dificultades para caminar que se apoya en un andador. Se lo retira y la mujer da unos pasos sin ayuda. Entonces, Boyd sufre una crisis y cae al suelo apretándose el estómago y pidiendo la ayuda de un médico.
El policía Joe Luria recibe un disparo tras acorralar a un delincuente en un callejón. La bala choca en el chaleco y una esquirla entra en su cerebro. Joe cae al suelo en medio de un ataque de risa mientras la sangre mana de sus heridas. House y su equipo tratan de deducir la causa de la reacción histérica del policía. Chase cree que los fragmentos de bala en su cerebro son los culpables, pero House opina que no están en el lugar donde podrían causar euforia. Chase menciona el envenenamiento por monóxido de carbono. House pide un análisis de gas en la sangre. Mientras realizan una pruba a Joe, descubren que está perdiendo las funciones motoras. Cameron menciona que algu
Foreman continua experimentando los mismos síntomas que el ofical de policía al que trataban. Al pensar que podría correr peligro de muerte, avisa a sus padres en una llamada desesperada. En esta angustiosa cuenta atrás, el Dr. House está convencido de que la solución a su enfermedad se encuentra en algún punto del apartamento del policía.
Una madre primeriza sufre un ataque de apoplejía mientras baña a su bebé y prácticamente lo ahoga. House y su equipo se encuentran con dos casos al mismo tiempo. Intentar salvar la vida del niño al tiempo que investigan las causas de la dolencia de la madre.
Una joven de 16 años, víctima de los efectos demoledores del huracán Katrina, sufre alucinaciones a causa de la tragedia. Un compañero del Dr. House es quien le pide que trate a la muchacha que, al parecer, acaba de descubrir que es su hija. A pesar de que el Dr. House está seguro de que su amigo está siendo víctima de un engaño accederá a tratar a la chica. Pero según avanzan las investigaciones no todo lo que la joven cuenta parece tener sentido. El mismo Dr. House tendrá que improvisar un complejo entramado de mentiras para poder llegar a buen puerto.
Mientras el Dr. House y su equipo trabajan en el diagnóstico de un hombre con una lengua desorbitadamente grande que me impide respirar, el marido de una de las pacientes del Dr. House se cuela en su despacho y le dispara. En un alarde más de ingeniera por el humor más negro, el Dr. House continuará atendiendo al hombre desde su habituación en el hospital, que curiosamente comparte con el marido de esta que fue abatido por el guarda de seguridad del hospital.