“Succession”: de negocios con papá

successionEste lunes ha llegado a HBO España su nueva serie original “Succession”, creada por Jesse Armstrong, colaborador de Armando Ianucci en “The Think of it”. La serie nos presenta a la familia Roy, propietaria de uno de los mayores conglomerados mediáticos y de entretenimiento del mundo. ¿Estamos ante otra historia de familia poderosa con demasiados problemas? El tiempo lo dirá, pero parecidos a parte con la familia Murdoch y News Corp., “Succession” es una serie que en su primer episodio demuestra que debe encontrar su tono para ofrecer algo distinto a lo visto anteriormente. Aunque apunta maneras.

Brian Cox da vida al patriarca de la familia Roy, un hombre hecho a sí mismo, a quien los achaques de la edad no perdonan y que está preparando la cesión del control de su compañía. Es un hombre duro, con carácter y cuya relación con sus cuatro hijos no es la de un padre al uso. En este momento en el que la realidad del paso del tiempo hace mella en un hombre poderoso, es cuando se inician las luchas por el poder y la ambición y la codicia son compañeras de viaje.

El primer episodio (su primera temporada consta de 10 capítulos) sabe mostrarnos este momento crucial para la familia y para la empresa y, nos presenta a cada uno de los hijos del clan Roy. Sobre todo conoceremos a Kendall, el hijo mayor de su segundo matrimonio, el “delfín” del patriarca. Un hijo que vivido a la sombra del gran hombre, que ha trabajado codo con codo con él durante años y que ahora espera su oportunidad para ejercer el poder cuando su padre decida retirarse. Kendall representa el ejemplo claro de juguete roto, de un hijo que no ha conseguido la aceptación de un padre al que admira y cuya vida de excesos de trabajo (y de drogas) le han conducido al divorcio y a no ver apenas a sus hijos.

Por contra, sus tres hermanos no se han involucrado en el día a día de la empresa, pero si están en la junta directiva y tienen voz y voto en las decisiones de la misma, aunque es Kendall quien lleva el control. Sin embargo, ahora que el gran patriarca empieza a tomar decisiones que no terminan de entender, se tomarán mas en serio su situación y la opción de posicionarse en la guerra que se avecina. De esa guerra se desentenderá el primogénito que no quiere saber nada del negocio familiar ni de las luchas de poder; frente al hermano mediano (un sorprendente Kieran Culkin), de actitud y apariencias hedonistas que oculta una ambición desmedida o la hermana que ha encontrado su vocación en la política pero que no quiere perder su posición en la empresa e incluso buscará beneficiar para su marido.

“Succesion” en principio se presenta como mas de lo mismo (algo que no es malo en sí) en cuanto a otras sagas familiares y luchas sin cuartel por el poder se refiere. Si te gustan este tipo de series, aquí hay de sobra para que disfrutes. Pero si buscas algo más,  la serie apunta en su primer episodio que puede tomar un camino diferente. Ya que desde el principio, destila bastante mala uva y un tono que no invita a la lágrima fácil ni al sentimentalismo sino más bien a un humor con cierta mala leche. Con personajes que rozan lo patético, ya sea en su forma de ser o en sus intentos por conseguir el poder. En esto es donde la serie de Jesse Armstrong puede tener su hueco, no en una historia que ya se ha contado muchas veces sino en la construcción de unos personajes que nos hagan querer saber más de sus (patéticas) vidas de lujo y soledad.