“Safe”: un thriller de consumo fácil y adictivo

safeEstá de moda el creerse más que nadie. Bueno, vale. Eso no es una moda, está en lo más intrínseco del ser humano queramos o no aceptarlo. ¿Qué le pedimos a una serie? Cada uno tenemos nuestros gustos y nuestras pasiones. Incluso claro está nuestros momentos. Un día te puede apetecer echar unas risas, otro pasar miedo y la noche menos pensada te pilla con ganas de un dramón lacrimógeno. Entre mis géneros preferidos está el thriller (en todas sus variantes, elegid una). Y “Safe” es uno que cumple con su función. Es entretenido, engancha desde el principio y aunque si lo analizas en profundidad haya cosas que no tengan pies ni cabeza, básicamente es lo que es. Entretenimiento puro y duro que no puedes dejar de ver hasta que acaba.

Estrenada el pasado 10 de mayo en Netflix, “Safe” es una creación de Harlan Coben, novelista norteamericano especializado en novelas de misterio y suspense. Coben en los últimos tiempos se ha pasado a la televisión con series como “The Five” (al completo en Movistar+ Bajo Demanda) o “No second chance” y que ahora nos trae esta serie que inauguró el pasado mes de abril la primera edición del Festival de Series de Cannes.

La serie nos sitúa en una comunidad cerrada en un barrio residencial británico. Grandes muros, verja de entrada con código de seguridad y vecinos con muchos secretos que ocultar. Allí vive Tom Delaney, al que da vida Michael C. Hall, en el que significa su regreso a un papel protagonista en televisión tras “Dexter”. Aquí interpreta a un cirujano, padre dos hijas y que ha perdido a su mujer hace un año tras una larga enfermedad. La culpa por no haber estado allí y por no ser el mejor padre le atormentan desde hace tiempo, provocando que su relación con su hija mayor no sea la mejor. Todo se complicará cuando está desaparezca tras acudir a una fiesta y paralelamente aparezca el cadáver de su novio. Como veis, todo muy truculento y enrevesado. Y esto no ha hecho más que empezar.

“Safe” tiene una cualidad básica: no te deja pensar. Su ritmo acelerado, sus constantes giros, los flashbacks que te sirven para situar el pasado de los protagonistas, hacen que como espectador no te de tiempo a digerir lo que está pasando y te lleven a no poder dejar de ver la serie hasta que se acabe (son solo 8 episodios). Ventajas o no del binge-watching (menudo palabro para no decir maratón), con la serie de Coben no hay descanso, no hay pausa. Y con la excusa de una desaparición y una muerte, la serie explora (aunque sin tomárselo demasiado en serio) el derecho a la intimidad (¿está justificado espiar a nuestros hijos?), la culpabilidad, los remordimientos de un pasado que siempre vuelve para bien o para mal o el derecho de tener nuestros propios secretos.

safe2En cuanto al reparto, no esperéis unas grandes actuaciones, los personajes y sus interpretes no destacan demasiado. Aunque realmente, esto es lo que menos importa en “Safe”. Si es cierto, que esperaba más de Michael C. Hall, que está correcto en su papel de padre desesperado por encontrar a su hija pero que tiene momentos en el que se le nota fuera de lugar. Sí destaca Amanda Abington, actriz a la que recordaréis por dar vida a Mary Morstan en “Sherlock”. Aquí es una detective de policía encargada de la investigación y que presenta algunas aristas en su forma de actuar que darán bastante juego a lo largo de la serie. Pero como os digo, “Safe” sabe construir, sobre el suceso de una desaparición una historia que te acaba enganchando.

Con la idea presente de que al final siempre repetimos los errores del pasado, “Safe” es un thriller adictivo en el que el “nadie conoce nadie” se hace patente. Con secretos del pasado que pasan factura y con personajes que entran y salen de la trama para despistarnos y desviarnos de la verdadera investigación. En eso, es una serie tramposa que nos presenta a una policía ineficaz que siempre va por detrás del padre desesperado que busca a su hija. Pero si esto no fuera así, no tendríamos serie y todo se resolvería en los 42 minutos de un episodio de “C.S.I.”.

Así que aunque “Safe” no quedará en tu memoria como una serie para el recuerdo (está muy lejos de lo que fue “Broadchurch”), si te gustan los thrillers enrevesados y con mil giros de guión que no quieras tomarte demasiado en serio, esta es tu serie. Solo tienes que poner el piloto automático y te la verás de un tirón.