“Paris, etc.”: mujeres al borde de un ataque de nervios

parisetcCinco mujeres y la ciudad de Paris como escenario de sus vidas, de sus sueños (rotos), de sus esperanzas y de la realidad que les ha tocado vivir. Así podría definir de principio “Paris, etc.”, serie francesa que COSMO estrena este domingo a las 21.15 horas. Y en su primer episodio se sientan las bases de lo debemos esperar de esta serie de Canal+ Francia que consta de 12 episodios de media hora cada uno. Una serie de personajes, de personajes femeninos en este caso, a los que seguiremos a través de cinco historias entrelazadas que nos mostraran sus vidas, sus relaciones con los hombres, con los hijos y con ellas mismas.

De nuevo me toca hablaros de una serie, valorando su primer episodio, algo que no siempre es fácil ni tampoco justo. Como he comentado al inicio, este primer episodio de “Paris, etc.” nos sirve para presentarnos a las protagonistas (salvo a una) a las que acompañaremos a lo largo de todo un día, y con las que seremos testigos de cómo es la vida de la mujer en una urbe como Paris (aunque en algunos momentos algunas de las situaciones lleguen ser algo exageradas). Una ciudad de contrastes, de multiculturalidad, de modernidad frente al machismo mas recalcitrante. La ciudad de la luz que conoceremos a través de las vivencias de estas mujeres. Mujeres modernas, con pareja estable (más o menos), con hijos (en su mayoría) y con carreras profesionales encauzadas (casi todas).

Cronológicamente la serie nos sitúa en el inicio del curso escolar y durante todo un día iremos viendo como afrontan este momento cada de una de ellas. Es uno de las curiosidades del primer episodio al menos. Que los 30 minutos que dura nos muestran un día en la vida de estas mujeres. Y ¡vaya día! Porque quizá en lo que si puede pecar “Paris, etc.” es de querer contar demasiado, de poner en situaciones algo exageradas (y me quedo corto) a las protagonistas, no dándote tiempo para asimilar todo lo que estas viendo. Pero posiblemente este es uno de los encantos de esta serie creada por Anne Berest y Zabou Breitman. Su tono desenfadado, a veces alocado con algún punto de surrealismo que nos acompaña a lo largo de todo el episodio.

En “Paris, etc.” las mujeres son las protagonistas: Marianne (una divertidísima Valeria Bruni Tedeschi) es madre y trabaja en un hospital; Mathilde (Anais Demoustier) es una joven de 31 años que se considera insulsa y poco interesante; Nora (Naidra Ayadi) es una escritora que intenta ganarse la vida como traductora; Gil (Zabou Breitman) es una mujer totalmente enamorada de su novio y que ahora regresa a París y Allison (Lou Roy-Lecollinet) es la más joven de todas y acaba de mudarse a la ciudad.

parisetc2Comparada (no se muy bien por qué) con “Sexo en Nueva York”, en “Paris, etc.” no hay espacio para el glamour a pesar de encontrarnos en la ciudad de la moda. Al contrario y a pesar de su tono alegre y desenfadado (la escena inicial de sexo es descacharrante), la serie también transmite desencanto, insatisfacción, alejándonos del glamour parisino para acercarnos a la realidad de unas mujeres que no sienten que están en el buen camino. Ya sea en el terreno profesional pero sobre todo en el personal. Algo que apreciamos en esos flashbacks sesenteros, que parecen rememorar con nostalgia un pasado idealizado donde las mujeres (sus madres) eran las mas elegantes del mundo. Un contraste entre la idealización del pasado que “siempre fue mejor” y un presente que a pesar de las apariencias no es tan moderno, ni tan igualitario ni tan perfecto como debería.

En “Paris, etc.” hay tiempo para tratar temas relacionados con la crisis de identidad, la búsqueda de la felicidad personal, la insatisfacción personal o la soledad, desde el punto de vista de cinco mujeres que viven, trabajan y aman en una ciudad como París. Una  ciudad (como ya he apuntado) de contrastes, donde una mujer es acosada hasta extremos vergonzantes, en la que chocan un grupo de feministas de Femen con un grupo de mujeres islamistas con la atención mediática puesta en el morbo del enfrentamiento. No es este Paris por tanto, el Paris de “Amelie”. Todo lo contrario. Y aunque la serie destila un punto de amargura, curiosamente es también su tono, entre irreverente y desenfadado, el que te invita a saber más de estas mujeres que no cejan en su empeño de ser un poco más felices cada día, aunque para ello se encuentren al borde de un ataque de nervios.