“Cormoran Strike”: una serie detectives que funciona gracias a la química de sus protagonistas

cormoranstrikeEn esta época en la que llegamos a sentirnos abrumados por la gran cantidad de series que se emiten. Muchas veces, que no una ficción repita formulas ya vistas no tiene por qué ser malo. Si la serie cuenta con buen guion, una buena dirección y sobre todo un reparto interesante, se puede perdonar que lo que estemos viendo lo hayamos visto otras veces. Esto es lo que a priori podemos pensar de “Cormoran Strike”, la miniserie de BBC que HBO España estrenó este pasado viernes. Una serie de detectives a la vieja usanza donde la pareja protagonista consigue que te enganches a sus aventuras.

“Cormoran Strike” es el nombre del personaje protagonista no ya de la miniserie de la que os quiero hablar, sino de las novelas escritas por Robert Galbraith, seudónimo bajo el que escribió estas obras la escritora británica J.K. Rowling. Si, esa Rowling. La autora de la megaexitosa saga de Harry Potter. Pero tranquilos, que en esta serie no hay magia, ni escobas voladoras ni varitas mágicas. “Cormoran Strike” nos traslada al Londres actual para conocer a C.B. Strike, un antiguo militar quien tras sufrir un suceso traumático mientras servía en Afganistán, ha regresado a Londres para trabajar como detective privado. Afincado en el Soho londinense, Strike huye además de un pasado familiar que le persigue y que le convierte en carne de cañón de los tabloides: su madre fue una modelo con final trágico y su padre es una estrella del rock que no quiere saber nada de él.

Tom Burke interpreta con solvencia a Strike, un hombre triste, al que su pasado le persigue y que se encuentra fuera de lugar en el mundo que le ha tocado vivir. Es famoso sin pretenderlo, desprendiendo una vulnerabilidad que nos llega al espectador. Cormoran es un detective más a la vieja usanza, al estilo de un Sam Spade venido a menos. Un investigador que resuelve los crímenes más por intuición y cabezonería que por su capacidad analítica y al que ayuda su asistente Robin Ellacott. Siendo precisamente esta unión lo mejor de la serie. La química que desprenden los dos protagonistas, casi desde su primer encuentro (y vaya encuentro) hace que “Cormoran Strike” sea mejor serie de lo que es. La relación, primero de jefe y subordinada que va evolucionando, poco a poco, sin elementos forzados, encontrando el equilibrio en la personalidad de ambos, nos invita a querer conocerlos aún más y a seguir el desarrollo de la investigación de los crímenes.

Y lo consigue como digo, gracias a la química que Tom Burke y Hollyday Grainger transmiten en todo momento. Ella se convierte no sólo en su secretaria, sino en su confidente y compañera. El personaje de Robin no es el de simple florero (chica guapa con bonita sonrisa que acompaña al protagonista). Grainger dota a Robin de la fuerza suficiente para hacer creíble a su personaje. Una joven que busca un propósito en la vida que no quiere quedarse estancada en su futura vida matrimonial y en un trabajo que no la satisface. A pesar de lo que pueda parecer cuando empieza la serie (trabajar para un hombre que duerme en su despacho y que está hasta arriba de deudas), Robin ha encontrado su sitio junto a Strike, porque ha conseguido por fin encontrar un lugar donde sentirse útil no por él sino por ella misma. Siendo determinante como persona y como mujer, por quién es y no por lo que es.

Esto sin duda es lo mejor de “Cormoran Strike”. Porque no siempre es fácil conseguir que unos personajes sean creíbles, tanto por como son como por cómo se relacionan entre ellos. Y para mí esto es primordial, en cualquier serie en general y en una de género detectivesco en particular. Y en el caso de esta adaptación de las novelas de Galbraith (Rowling), su acierto está en esa relación de los dos personajes principales a los que acompañamos mientras resuelven cada de uno de los crímenes. En este caso tres, que se distribuyen en 7 episodios. Tres para “El canto del cuco” y dos para cada uno de los dos volúmenes restantes “El gusano de seda y “El oficio del mal”. Con oficio, excelente ambientación (Londres es siempre un magnifico escenario), con un guion sobrio sin alharacas y sobre todo con unos personajes dotados de personalidad “Cormoran Strike” es puro entretenimiento que cumple con lo que se espera de él. Ni más ni menos, que ya es mucho hoy en día.