“Collateral” es un magnífico retrato de la sociedad actual

collateralCuando quieres analizar una realidad que crees que no es la tuya te enfrentas a la cruda realidad. Y es que al final por mucho que vivamos en lugares diferentes, con costumbres diferentes, da igual que vivas en una isla con tradición aislacionista o en una ciudad con tradiciones arraigadas hace más de cinco siglos atrás. Al final, todos somos seres humanos, con nuestras cosas buenas y nuestras cosas malas, con nuestras miserias y nuestros delirios. Y “Collateral” es un perfecto ejemplo de cómo una sociedad presuntamente civilizada, está llena de miedos, de prejuicios y de debilidades.

“Collateral” se presenta como un thriller al uso sobre la investigación de un asesinato, pero tras esa simple premisa se esconde un crisol de cruda realidad. Un drama político-social en el que el hecho en sí del asesinato sirve de excusa para analizar en profundidad el momento en el que se encuentra la sociedad británica en la actualidad. De la mano del guionista y dramaturgo David Hare, “Collateral” hace un repaso con mayúsculas al Reino Unido del post Brexit. Y lo hace sin esconder nada, mostrando los claroscuros de una sociedad dividida, en la que el poder sigue retorciendo la realidad para su propio beneficio y donde a pesar de todo hay espacio para la humanidad.

Estrenada por Netflix a nivel mundial el pasado 9 de marzo (BBC la estrenó el 12 de febrero) “Collateral es una miniserie de cuatro episodios (que se disfrutan de un tirón) que comienza con el asesinato de Abdullah Asif, un repartidor de pizzas en un acto a priori al azar. Sin embargo, la detective a cargo del caso, Kip Gilespie (Carey Mulligan), descubre rápidamente que la gerente de la pizzería inexplicablemente envió al joven, un refugiado sirio, en lugar del repartidor habitual. Y es a partir de este momento cuando todo se complica. O tal vez no. Porque realmente en esta serie no tiene tanta importancia saber quién es el asesino, algo que se descubre al poco de empezar el primer episodio. Ni tampoco los motivos por los que el joven inmigrante fue asesinado. Lo que realmente nos importa en “Collateral” es cómo reacciona la sociedad, la opinión pública, los diferentes estamentos sociales: policía, políticos, periodistas o iglesia ante lo ocurrido. Y lo hace a través de diferentes personajes que nos mostraran como un hecho aparentemente anecdótico tiene una gran relevancia en todo lo que le rodea. Provocando unos “daños” colaterales inesperados o tal vez no tanto.

A través de los diferentes personajes iremos viendo como un “simple” asesinato, puede condicionar nuestras acciones y cuestionar nuestra moral y nuestra fe. Desde una detective “novata” (antigua estrella del atletismo) que se ve inmersa en un caso que no puede, que no quiere dejar de investigar; pasando por una vicaria homosexual que mantiene una relación con una joven inmigrante, testigo del asesinato que verá como la hipocresía de la iglesia a la que representa la fuerza a elegir entre su felicidad personal y su obligación pastoral; y terminando por una soldado con un fuerte trauma personal, causado no solo por las misiones llevadas a cabo sino por una distrofia emocional que la convierten en una persona fácilmente influenciable.

collateral2En “Collateral” se nos habla de tráfico de personas, de narcotráfico y espionaje. Y también de inmigración, de política y la búsqueda de votos al precio que sea, incluso contradiciendo tus propios ideales. De inmigración y de cómo la tierra prometida no es como se la imaginan los que llegan a ella. Es un retrato de la sociedad occidental, un espejo en el que tal vez no queramos vernos reflejados.

Podríamos decir que es una serie de las que te hacen pensar. Sí, vale. Seguro que piensas, ya me está colando esté un bodrio de drama social lacrimógeno. Y nada más lejos de la realidad. “Collateral” lo cuenta todo de una forma directa, sin medias tintas, sin ambages, sin buscar ninguna lágrima. Te hace pensar porque el guion está perfectamente estructurado y te engancha, a pesar de que el caso de asesinato los has resuelto a los 15 minutos de empezar. Pero como ya he comentado, esto no es lo importante, sino todo lo que provoca después la muerte del joven inmigrante.

Y esto lo vemos a través de sus personajes, donde destaca Carey Mulligan dando vida a la inspectora Kip Gillespie. ¿Dónde hay que firmar para que le den a su personaje una serie propia? A lo largo de los cuatro episodios vemos como esta inspectora que se enfrenta a su primer caso importante, va conociendo e interactuando con el resto de “daños” colaterales del asesinato de Abdullah Asif. Y es a través de ella, directa o indirectamente, como se nos va mostrando una sociedad en la que prima la hipocresía (aunque otros le llamen sensibilidad). Una sociedad donde los trabajadores ilegales son explotados, en la que la xenofobia está instalada en todos sus estamentos y en la que predomina el interés propio sobre el de los demás y en el quién conoces y qué puede esa persona hacer por ti.

¿Qué pasa cuando acabas? ¿Hay buenos y malos? ¿Todo es blanco y negro? Tal vez haya demasiados grises. Tal vez haya demasiados quizás. Al final, me quedo con la intención expresada en una conversación por la inspectora Gillespie, en la que afirma que se ha implicado tanto en el caso, llevando varios días sin dormir porque quiere “tener la oportunidad de arreglar algo”. Quedémonos con eso porque a pesar todo, la vida sigue, para bien o para mal, como bien nos enseña “Collateral”.