“Krypton” es mejor de lo que parece

kryptonPersonajes planos, protagonista con escaso carisma, decorados de cartón piedra, efectos especiales de baratillo. Se puede leer esto y mucho más del piloto de “Krypton”, serie que narra la historia del planeta de Superman doscientos años antes de que este naciera. Y, sin embargo, a pesar de todo, a mí el piloto me ha gustado. ¿Qué tiene entonces de bueno esta serie para darle una oportunidad?

Estrenada por HBO España el pasado 22 de marzo, al día siguiente de su estreno en Estados Unidos, “Krypton” nos sitúa dos generaciones antes de la destrucción del planeta de origen de Superman y nos permite conocer a Seg-El, el abuelo del legendario hombre de acero, quien se enfrenta a una decisión a vida o muerte: salvar su planeta natal o dejar que sea destruido para restaurar el destino de su futuro nieto.

Este quizá es el gran acierto de principio de la serie, presentar un dilema al protagonista (por muy sosainas que nos parezca). ¿Qué harías si conocieras el futuro y pudieras corregirlo? ¿Evitarías la destrucción de tu planeta, salvando la vida de tus amigos y series queridos? O por el contrario ¿harías posible que el destino de tu nieto se cumpliera, aunque eso conllevara la aniquilación de tu mundo? Es esta una idea interesante que se deja entrever en el piloto de la serie, aunque es cierto que se transmite de forma torpe por un guion que no termina de encajar todas las piezas y al que no ayudan unos personajes planos o que no transmiten demasiado.

Cameron Cuffe da vida a Seg-El, el abuelo de Superman y se nos presenta como un joven inconsciente e inmaduro que forma parte de una familia que ha sido condenada tiempo atrás a vivir sin rango en una sociedad de castas y gremios. Es cierto que el personaje carece de carisma y repite los clichés habituales de otras series juveniles. Sin embargo, espero que el personaje vaya tomando forma y consiga transmitir algo más que rabia juvenil y desconcierto sobre el futuro que se le augura. Porque si no parte del potencial de “Krypton” se perderá.

krypton2Si la premisa de partida de “Krypton” es interesante, también lo es la descripción socio-política que se nos presenta. La acción de la serie nos sitúa en Kandor, una de las ciudades estado que conforman el planeta de origen de Superman. Y nos muestra como la sociedad kandoriana está dividida en dos: las personas que tienen un rango (pertenencia a una familia y gremio) y los sin rango. Estos últimos malviven en los suburbios de la ciudad, alejados de las alturas donde viven las privilegiadas familias kandorianas. Estamos ante un régimen teocrático que ha sustituido al consejo de Krypton, instaurando una dictadura que persigue a cualquiera que contradiga la doctrina oficial. Es por ello que más que una historia de superhéroes sin superhéroes como podíamos temer de principio que seria, al estilo de “Gotham”, “Krypton” se presenta como un thriller político y de ciencia-ficción, estableciéndose como una precuela en toda regla de los orígenes de Superman.

Es cierto que los decorados dejan bastante que desear y que, salvo casos puntuales (la Fortaleza de la Soledad y los planos aéreos de Kandor), son repetitivos y acartonados, abusando de la escasa iluminación para evitar que se note demasiado. Sí, es verdad. El diseño de producción no es para tirar cohetes, pero bueno, esto es televisión y no estamos ante una serie de gran presupuesto, al estilo de “Juego de Tronos”. Además, este no es un tema que me preocupe ya que en otras series recientes de SYFY como “Dark Matter” o “Killjoys”, los decorados no son precisamente lo que más importaba sino las historias y los personajes que las protagonizaban.

Pero si tengo que destacar una virtud del episodio piloto de “Krypton”, es que se pasa volando. Como he dicho antes, aunque el guion no termina de encajar todas las piezas, si consigue presentar a los personajes de forma correcta (aquí no hay lugar para los grises y sabemos de partida quienes son los buenos y los malos), mostrarnos el universo donde se va a desarrollar la historia y plantearnos el dilema moral del protagonista ante el futuro que se avecina. Además, para los fans del hijo de Krypton y los cómics, el piloto hace varios guiños a la mitología del Hombre de Acero que no les pasarán inadvertidos. Incluidos los acordes del tema principal de “Superman” de John Williams. Una “fanfarría” que al oírla no puedo evitar que me ponga los vellos de punta. Mi generación salió de los cines creyendo que un hombre podía volar y aquella música de John Williams y el Superman de Christopher Reeves lo hicieron posible.

Así que sí. “Krypton” merece una oportunidad. Porque por muchos fallos que podamos encontrarle, tiene ese tono aventurero y sin pretensiones que también hace falta en nuestras vidas.

Un pensamiento en ““Krypton” es mejor de lo que parece

  1. ¡Por fin coincido con alguien en una crítica de Krypton! Casi no miro el piloto, a causa de las abundantes críticas negativas que hay por todas partes. Y tienen razón: los decorados de cartón-piedra, el guión difuso, las interpretaciones que ni fu ni fa… Pero la verdad es que cuando terminó el episodio pensé ‘¿ya está? quiero más!’. No dudeis y dadle una oportunidad.

Los comentarios están cerrados.