“La casa de las miniaturas” te atrapará en su mundo de apariencias y engaños

lacasadelasminiaturas1A veces es muy cierto aquello de “lo bueno si breve, dos veces bueno”. En este caso tres veces bueno (por aquello de los episodios). Porque quiero hablaros de la miniserie británica “La casa de las miniaturas” que hoy se estrena en España de la mano de Filmin. Una producción de la BBC que fue todo un éxito de audiencias en su estreno el pasado mes de diciembre y que adapta el bestseller de Jessie Burton. Una historia aparentemente sencilla (las apariencias engañan) que os atrapara irremisiblemente.

Los celos, la envidia, la perversión del poder, el rencor, el odio, el racismo son parte de la más baja naturaleza humana. El hombre es capaz de los mayores logros posibles, pero también de los peores actos imaginables. Y de eso en gran medida trata “La casa de las miniaturas”, una estupenda miniserie británica de tan sólo tres episodios de poco más de 50 minutos cada uno, que está dirigida por el español Guillem Morales (Los ojos de Julia). Con un gran diseño de producción (en eso no defrauda casi ninguna serie británica), con un guion que nos desvela que las miserias humanas se manifiestan en cualquier momento y lugar, y con un reparto magnifico donde destaca por encima del resto la maravillosa Anya Taylor-Joy, “La casa de las miniaturas” es de esas series que no podrás dejar de ver y que te dejaran con un sabor agridulce deseando que no se acabe.

La historia nos sitúa en Ámsterdam a finales del siglo XVII. La ciudad holandesa se ha convertido en estos momentos en uno de las ciudades más importantes del mundo. Gracias al comercio que entra y sale de su puerto, la ciudad vive en pleno esplendor de riqueza y opulencia, regida a su vez por el estricto calvinismo. Y es en este momento cuando llega a la ciudad la joven Nella, huérfana de padre, cuya familia esta acuciada por las deudas. Un matrimonio concertado la ha ligado a un afamado comerciante, Johannes Brandt que pidió su mano tras asistir a una especie de casting al más puro estilo de OT, en el que la joven debía exhibir sus mejores aptitudes, incluyendo tocar el laúd. Era una época donde el amor verdadero acaba arrinconado a un lado y donde las mujeres eran ofrecidas como reses en un mercado. Tampoco hay que irse al siglo XVII para ver esto ¿verdad?

lacasadelasminiaturas2Nella llegará a la gran casa de los Brand con miedo, pero con la ilusión de tener una vida mejor. Sin embargo, poco a poco irá perdiendo su inocencia, esa inconsciencia de la juventud al verse inmersa en un mundo que no termina de entender. Por un lado, por el frío recibimiento de Marin (una magnifica Romola Garai), la hermana de Johannes. Una mujer devota y puritana que es participe de los negocios de la familia y que lleva de manera estricta todo lo que sucede en la casa. Esto no impedirá que el carácter alegre de la joven Nella se disipe, aunque a pesar de todos los lujos, los vestidos, la opulencia echara en falta el afecto de su nuevo marido que siempre termina evitándola. Para compensarla Johannes le hará un regalo: una reproducción en miniatura de su propia casa para que la decore a su gusto. Y aquí es cuando se iniciará el misterio que nos envolverá a lo largo de los tres episodios de los que consta “La casa de las miniaturas”. Y es que con cada nueva entrega del “artesano miniaturista” se nos irán desvelando los secretos que rodean a los habitantes de la casa, tanto en los que se refieren a los hermanos Brandt como a los que conciernen a sus fieles criados.

No voy a entrar en desgranar los secretos que se irán descubriendo porque esto sería destriparos la historia y privaros además del placer, si tenéis la oportunidad de disfrutarla como he hecho yo. “La casa de las miniaturas” es un gran puzzle cuyas piezas el espectador como lo ocurre a Nella, debe ir encajando para ir desvelando poco a poco la realidad oculta bajo la fachada impoluta que se nos presenta. Y es que estamos en una sociedad llena de contradicciones, donde se venera tanto a Dios y la abstinencia como al oro y la riqueza. Un mundo lleno de claroscuros, de hipocresía, donde la religión y el dinero se convierten en uno solo, haciendo que la vida de los habitantes de Ámsterdam este llena de secretos. Y “el artesano miniaturista” es capaz de destapar el velo de mentiras que cubre a los habitantes de la ciudad. Es un misterio el como lo hace ¿Es brujería? ¿Hay algo sobrenatural detrás de todo lo que sucede? O ¿simplemente es el don de la observación el que nutre sus obras de un realismo y detallismo que asusta?

Desde aquí os invito a que viajéis a ese pasado donde el placer era pecado, donde las mujeres que no querían sacrificar su libertad tenían que ocultarse bajo el manto de la religiosidad, donde los gremios aún controlaban no solo el comercio sino la vida de la gente, donde el poder estaba pervertido por el odio al diferente y en el que el amor tenía que ocultarse por miedo al qué dirán y por las propias apariencias de rectitud religiosa. No os arrepentiréis del viaje, ya sea por sus personajes, por su historia o por su ambientación, “La casa de las miniaturas” os atrapará y os dejará con ganas de que no se acabe.