Entrevista a José Sacristán: “En Velvet la realidad estaba desenfocada, lo que no cabe en Tiempos de Guerra”

FESTVAL 2017

El veterano actor interpreta actualmente a Vicente Ruíz-Márquez, Teniente Coronel del Ejército, en “Tiempos de Guerra”. La serie, que ha resultado ser todo un éxito de audiencia, aún espera ser renovada para una segunda temporada.

José Sacristán nos habló sobre el proyecto en la pasada edición del FesTVal de Vitoria, así como de su salida de la nueva etapa de “Velvet”: “Velvet Colección”.

¿Qué es lo que te llamó la atención de “Tiempos de guerra” para aceptar actuar en ella? Lo que te aporta a nivel profesional.

Aportar igual no es la palabra. Es decir, complementa o sigue en la línea de conducta, de personajes y de proyectos que me interesan. En este caso, interpreto al responsable de la sanidad militar en Melilla y tiene esta cosa dual de médico y militar. La conciencia dividida entre sus responsabilidades, entre la obediencia debida como militar y la conciencia de tener que atender a circunstancias como médico. También maneja el dato de que tanto la cúpula militar como en instancias de alta jerarquía, en la monarquía, no hay gente notable detrás. Todo ello en un tiempo histórico jodido, en el que, como siempre, el pato lo paga el de a pie.

¿Se podría decir que ”Tiempos de guerra” es un alegato contra los conflictos armados?

No creo que sea la intención. Se trata de una serie de televisión en la que el marco donde acontece la historia es en el norte de África, en los años veinte, en una guerra. Pero toda la peripecia dramática que se desarrolla tiene que ver con comportamientos humanos que pueden darse en determinadas circunstancias.

¿Qué valores se exponen en la serie?

Los que suelen darse en conflictos bélicos y, además, en circunstancias tan precarias. Como pese a todo hay una actitud por parte de los soldados o de las enfermeras de atender la llamada de propósito que es la que es: defender la patria. Lamentablemente, ahí se dejó la vida un montón de gente.

¿Crees que ”Tiempos de guerra” muestra el conflicto de forma imparcial?

La serie es objetiva. Hay una puesta en cuestión de la monarquía y de las autoridades militares, porque es tan obvio que no se puede ignorar. Bien es verdad que el objetivo final de la serie no es ese. Hay peripecias amorosas, etc. Pero mientras que en “Velvet” la realidad estaba desenfocada, era un cuento de hadas que no correspondía a lo que pasaba en los años 50 en España; en “Tiempos de guerra” no cabe este desenfoque. Parte de hechos concretos, pero luego la serie no va de contar ni política, ni militar ni socialmente qué paso en aquella guerra. Sino que en aquella guerra se dieron vivencias como las que experimentan los personajes.

¿Tienes algún antepasado que luchó en la Guerra de África?

No, pero yo hice la mili en el año 59 en Melilla. Ya había pasado la Guerra de Ifni y había movimientos a propósito de las reivindicaciones, lo que acabó luego en la Marcha Verde. Ahora he vuelto a la ciudad por un festival de cine y me hizo mucha ilusión porque han puesto mi nombre a uno de los premios; y he podido comprobar la valla que rodea la ciudad -estremecedor todo aquello-, y el sitio donde iba a hacer la instrucción, que ahora es territorio marroquí.

¿Esa experiencia te ha servido a la hora de interpretar el papel?

Sí, por tener un conocimiento de la disciplina militar. De cualquier manera, ya como actor, uno tiene el entrenamiento suficiente como para no tener que haber vivido de forma directa la experiencia del personaje que interpreta. Pero bueno, en este caso, sí. Recordar la época en la que iba de uniforme, aquel tiempo…

¿Se puede establecer paralelismos con algún conflicto actual?

Los conflictos bélicos tienen un común denominador: diferencias de opinión que se resuelven a hostias. Y siempre cada una de las partes argumenta a su manera. Pero yo creo que aquella guerra vino de lo residual de la política colonial en Europa. De hecho, la solución final de este conflicto fue favorable a España gracias a que Francia se vio amenazada y nos hecho el capote. Sino la cosa hubiera sido… Lamentablemente, el comportamiento humano nos informa de que no hay manera de que solventemos nuestros problemas de otra forma que no sea violenta.

¿Te ha dado pena dejar la nueva etapa de “Velvet”?

Sí. Han sido cuatro años de una relación de trabajo y de vida formidable. El personaje de Don Emilio ha producido grandes satisfacciones. Se habla de la posibilidad de que se le aparezca a Pedro de vez en cuando y le de unos consejos (risas). Entonces lo mismo tengo alguna sesión que otra por ahí.

¿Qué más proyectos tienes? 

Hemos recuperado “Muñeca de Porcelana”, obra de David Mamet, y estaremos de gira hasta el mes de mayo. También hay otras cosillas por ahí que están en cartera.

¿De dónde sacas la energía?

Me gusta mi trabajo y, además, pongo mis condiciones. No voy atropellado. En teatro, por ejemplo, viajo un día, trabajo al siguiente, y al siguiente me voy de donde estoy. Y eso lo saben en el teatro, lo saben en el cine y lo saben en la televisión. Entonces nada de ir corriendo de un lado para otro. Tengo unos tiempos para cada proyecto.