Entrevista a Ana Belén: “Ser mala es muy divertido”

FESTVAL 2017

Han pasado dieciocho años desde que viéramos a Ana Belén protagonizar la serie de televisión “Petra Delicado”. Después pudimos verla haciendo cameos en ficciones como “Cheers” y “Hospital central”, pero ahora, y de la mano de TVE, vuelve a ponerse al frente del reparto de “Traición”, un drama familiar que promete ser la nueva “Gran Reserva”.

¿Qué es lo que te llamó la atención de “Traición” para que hayas decidido volver a la televisión?

Pues el primer guion cuando lo leí me pareció muy interesante y el personaje que interpreto pensé que era divertido porque era algo que no había hecho nunca. Luego también estaba la posibilidad de trabajar con un equipo que yo ya había visto en televisión y que ha resultado ser fantástico.

¿Qué es lo que más te ha cautivado de tu personaje?

Que es una persona totalmente diferente a mí y me gusta jugar con eso. Ser mala es muy divertido. Aunque todos los personajes tienen momentos de maldad con los demás. Además, mi personaje es una señora de vida acomodada, mujer de un rico, con una familia estupenda. Y de repente, esta señora parece que es la que maneja todos los hilos. La serie también es divertida, porque dentro del drama hay un punto de sentido del humor.

Parece que “Traición” es una serie que no va dirigida a todos los públicos.

Sí, es una serie adulta, por lo que para los niños sería complicada.

¿En qué ha cambiado la televisión desde la última vez que trabajaste en ella?

En esencia, nada. Seguimos siendo unos actores asimilando un personaje, haciéndolo… Pero técnicamente ha cambiado muchísimo. Para bien, claro. Es una maravilla. Antes se trabajaba con un tiempo más dilatado y no quiero ni imaginar cómo es en las series diarias. Hay una urgencia, la necesidad de cumplir un plan. Antes era todo mucho más pausado, mientras que ahora trabajamos con tres capítulos abiertos. Requiere una capacidad mental increíble.

Tu nombre aparece en todos los lados. ¿Te sientes la estrella de la serie?

No. Y además, es una serie coral.

Sin embargo, parece que tus compañeros te tienen cierta reverencia.

Les doy un sopapo que llegan a Madrid en cinco minutos (risas). Para nada. Ni es el estilo de ellos, porque son unos actores experimentados que curran muchísimo y están acostumbrados a trabajar entre ellos y con muchos otros actores de diferentes escuelas y edades. Lo que sí que es verdad es que se ha establecido una relación desde el primer momento muy buena.

¿Sabéis ya quién es el asesino? Si es que lo hay.

No. No sé sabe.

¿Y en el supuesto de que lo hubiera y supieras quién es se lo contarías a algún familiar o conocido?

Mira, tengo fama entre mis compañeros y mis amigos de ser una tumba. Tanto es así que me han contado cosas que luego he visto publicadas. Y digo: “¿Para eso llevo tantos años guardándome el secreto?” (risas).