“Young and Promising”, un alegato sobre los sueños por cumplir

youngandpromisingHoy en día cuando tienes que hablar de series ya no sólo te puedes centrar en las que nos llegan desde Estados Unidos, a pesar de la cantidad ingente que desde allí se produce. Es tal la demanda de ficción televisiva que las diferentes plataformas de streaming español deben expandir sus miras a otros mercados para encontrar series con las que ampliar su catálogo. En eso Filmin es un filón para los seriefilos con un paladar menos comercial. Así, desde el pasado 21 de noviembre sus subscriptores pueden saborear las dos primeras temporadas de “Young and Promising” (Unge lovende), serie noruega que se ha vendido como la alternativa nórdica a “Girls”. Dejando de lado las etiquetas, de primeras os puedo decir que disfrutaréis con las tres protagonistas de esta serie que os hará pensar y mucho.

La serie comienza con el regreso de Elise (Siri Seljeseth, creadora de la serie) a Oslo tras caducar su visado de turista en Estados Unidos donde ha estado intentando hacerse un hueco como monologuista. Sin embargo, su vida en Los Ángeles no era como había soñado, aunque no es algo que le sea fácil reconocer. A su regreso se reencuentra con sus dos mejores amigas Nenne, escritora en ciernes, y Alex, aspirante a actriz. Las tres son el núcleo de la serie y a las que acompañaremos, siendo testigos de sus miedos, de sus sueños, de sus pasiones, de sus inquietudes y de sus frustraciones. En “Young and Promising”, las protagonistas son chicas normales, con problemas normales. Sin discursos generacionales, sin postureo, sin chalecos de cuello alto ni filosofía existencialista. Sí, es una serie que puedes ver tu, seas hombre o mujer porque los sueños, el tenerlos siquiera no distingue entre sexos ni edades.

En la serie, si las mujeres son el núcleo, los hombres en algún caso son la causa de los problemas y en otros el efecto de estos. Noruega es un país desconocido para el que suscribe, salvo por las referencias a la Segunda Guerra Mundial, su destacado papel en los deportes de invierno y la masacre perpetrada por Anders Breivik en 2011. Así que ha sido sorprendente descubrir que se encuentra en el segundo lugar del listado de países con menores desigualdades entre hombres y mujeres según el Foro Económico Mundial, por detrás de Islandia. Aun así, a lo largo de la serie seremos testigos de diferentes conflictos de género que servirán para exponernos que aún hay mucha tela que cortar. Porque si para Elise, el regreso a Oslo no es fácil, encontrándose desubicada y frustrada. No le servirá de ayuda ni mucho menos descubrir que su padre va a tener un hijo con otra mujer y que su madre acepte la situación. La hipocresía social seas del país que seas sigue siendo la misma. Además, será consciente de que para su familia ver a su hermana casada si es motivo de orgullo, pero ayudar a su otra hija en sus locos sueños de monologuista es algo que se aleja de lo socialmente aceptable. Algo parecido le ocurre a Nenne cuyos padres tampoco entienden su afán por convertirse en escritora en lugar de centrarse en tener un trabajo fijo. Padres que no entienden a sus hijos e hijos que sólo buscan su hueco en el mundo.

La desigualdad de género y los conflictos que esta genera no sólo vendrán a través de la relación extramarital del padre de Elise. Y veremos tanto a través de Nenne como de Alex, como el mundo de la cultura está impregnado y mucho de patriarcado. Así, en el caso de Nenne verá como dos editores (al más puro estilo de “The Score”) elogian su novela como reflejo de lo que es ser una mujer hoy en día tan solo porque la protagonista es una chica. Mientras que Alex verá como en la prueba de acceso a la Escuela de Arte Dramático, su compañero se excede en su papel, provocando que la joven interrumpa el ejercicio. ¿Culpa de ella por no haberse metido en la escena? ¿Culpa de él por abusar de ella? En el mismo episodio, ni ellas ni ellos se ponen de acuerdo, pero la víctima es la que queda desamparada.

“Young and Promising” nos enseña la vida a través de tres chicas que pretenden abrirse camino en la vida cultural de su país, haciendo lo que les gusta y apasiona. Hacer reír, escribir e interpretar. Sueños que deben compaginar con la rutina diaria, con la obligación de compartir piso de alquiler, de poner buena cara en un trabajo que detestan y en intentar disfrutar del amor cuando se presenta. La serie habla de sueños y de amistad, de las que están contigo toda la vida, pero también de las que pasan de largo. De esas amistades que han estado y que te han hecho ser como eres, para bien y para mal. Y de las que están contigo en las buenas y en las malas. Porque en la vida avanzas, cambias, creas tu propia realidad hecha a base de ilusiones propias y otras impuestas. Y de eso habla también la serie, de la vida.

Así que si quieres ver una serie que pone acento en la vida, te gustará “Young and Promising”. La disfrutaras, seas hombre o mujer, joven o viejuno. Y eso, ya te lo digo yo, que no lo encontraras fácilmente.