SEFF 17 | Un Festival de Sevilla lleno de emociones y con un palmarés para todos los gustos

afabricadenadaEste artículo supone un punto y aparte en lo que al análisis se refiere de lo visto y vivido en el pasado Festival de Sevilla por el que suscribe. Se han unido la falta de tiempo con la intención de distanciarme de un evento que este año ha ocupado mi vida durante casi 18 horas diarias durante 9 días. Pases de prensa, ruedas prensa, presentaciones, críticas, redes sociales ocuparon mi día a día durante la edición del SEFF de este año. Pero, aunque aún tengo bastantes críticas de películas por escribir (que iré publicando conforme se vayan estrenando en nuestros cines) hoy quería analizar a mi manera, el palmarés del Festival de Sevilla. Un palmarés que demuestra, como muchas veces suele pasar, que no siempre los gustos son universales.

Antes de ahondar en el análisis del palmarés de la edición 2017 del Festival de Sevilla, aprovechando la distancia que da el tiempo transcurrido, quería plasmar en palabras lo que viví durante los 9 días que duró el Festival. Y es que por méritos propios y tras catorce ediciones, el Festival de Sevilla se ha consolidado como una propuesta cultural y de ocio de la ciudad. Queda lejos, muy lejos, aquel Festival de Cine y Deporte que se creó para acompañar la candidatura olímpica de la ciudad. En 2004 se apostó por un Festival centrado en el cine europeo y pasada más de una década, se ha confirmado que la apuesta fue acertada. El SEFF tiene como principal lema el “objetivo de promover y difundir la cinematografía europea”, consiguiendo a su vez que por Sevilla hayan pasado figuras de la talla de Agnès Varda, Stephen Frears, Milos Forman, Paolo Taviani, Carlos Saura, Nikita Mikhalkov, Ben Kingsley, John Hurt, Vittorio Storaro, Andrzej Wajda, Kenneth Branagh, John Turturro, Bigas Luna o Colin Farrell entre otros.

El Festival de Sevilla ha conseguido tras catorce ediciones, implicar a la ciudad en un evento que se ha convertido en multitudinario y no sólo de críticos de gafas de pasta y chalecos de cuello alto. Un evento cultural y cinematográfico que llena las salas, que provoca largas colas para las sesiones diarias en los Cines Nervión Plaza, que acerca al cine a jóvenes y no tan jóvenes y que da la oportunidad de conocer otras culturas, otras identidades, otras formas de pensar, acercando al gran público a un cine que sería casi inaccesible de otra forma.

colasseff17Este año, sin otros compromisos de ningún tipo, he podido disfrutar trabajando (no todo el mundo puede decir eso) durante los 9 días del Festival y siendo testigo de que en Sevilla hay sitio para más propuestas culturales además de nuestras tradiciones de primavera (Semana Santa y Feria). Durante esos días, he podido comprobar que en Sevilla hay ganas de otra Sevilla. He visto cómo iban al cine padres e hijos juntos con su bono del Festival, como se formaban largas colas para cualquier pase, ya fuera de la Sección Oficial como del resto que conformaban la programación del Festival. Y sin querer parecer Roy Batty (no he visto atacar naves en llamas más allá de Orión), pero si he visto como la gente de mi ciudad demuestra que otra Sevilla es posible. Sólo hay que darles (darnos) la opción y las alternativas culturales que el SEFF año a año trae a la ciudad.

Ya centrando en los premios, este año la ganadora del Giraldillo de Oro a mejor película fue la película portuguesa “A Fabrica de nada” de Pedro Pinho. Un larguísimo film de más de tres horas que reconozco que no me dijo casi nada. Dividido en tres bloques, “A Fabrica de nada” narra la rebelión a la portuguesa de un grupo de obreros en una fábrica en pleno proceso de desmantelamiento y, lo hace mezclando los géneros del documental, la ficción y el musical. Pero qué queréis que os diga, ni su mezcla de géneros, ni su guion que en determinados momentos te hacia removerte en el asiento por su exasperante lentitud, ni esos diálogos de pseudoanarquistas de salón que teorizan sobre la solución a la crisis económica mundial me hicieron entrar en la película. No dudo de sus valores no sólo cinematográficos sino morales, éticos y porque no, políticos y sociales. Pero para mi gusto no fue la mejor película de la Sección Oficial del Festival de Sevilla. ¿La peor? Tal vez si, al menos para mí, porque llegado a un punto del debate social político sobre la salvación de los trabajadores y la economía del mundo, desconecté sin remedio, algo que creo que es revelador sobre lo que me aportó el film de Pedro Pinho.

westernseffEn un nivel superior a mi juicio, aunque reconozco que es una película árida en su planteamiento y que a veces conllevaba un esfuerzo para su disfrute, está la ganadora del Premio Especial del Jurado: “Western”. El film dirigido por Valeska Grisebach sitúa la acción cerca de la frontera entre Bulgaria y Grecia, ya en territorio búlgaro. Allí, un equipo de obreros alemanes intenta poner en marcha una planta hidráulica mientras lidia con las dificultades para comunicarse y convivir con los habitantes de la despoblada región. Como de un western clásico se tratará, pero con su propio estilo Grisebach nos muestra el choque cultural entre dos formas de entender y afrontar la realidad. Por un lado, los alemanes que se vanaglorian de estar de vuelta 70 años después y por otro, los habitantes del pueblo cercano a la obra que intentan llevar la vida a su manera, con sus tradiciones y costumbres. En medio de ese choque este-oeste, cual vaquero solitario aparece un obrero alemán. Con un pasado enigmático, andar pausado y lacónica conversación que se siente fuera de lugar con sus compatriotas e intenta conocer a los habitantes del pueblo búlgaro. Lo mejor, sin duda el protagonista, un hombre con el que terminas empatizando en su intento por ir mas allá, por comprender al otro, por integrarse y formar parte de un todo. Sin embargo, a pesar de sus intentos, la realidad se impone y el “héroe” queda en tierra de nadie. “Western” es capaz de transmitirnos la soledad del protagonista, pero su largo metraje y su tono pausado y exageradamente existencialista hacen de la película de Grisenbach, una difícil aventura para que el espectador medio pueda acercarse a su visionado.

zamaseffSe llevó también una Mención Especial del Jurado del SEFF la inclasificable película argentina “Zama” de Lucrecia Martel que acaba de ser nominada a los Goya de 2018 en la categoría de Mejor película iberoamericana. Una personal adaptación de la novela de Antonio Di Benedetto que nos traslada a la América colonial de finales del siglo XVIII. En una población en el área del Gran Chaco espera don Diego de Zama, un letrado de la Corona española, su traslado hacia un puesto mejor. Sin embargo, su ansiado traslado nunca llega llevando a la ¿locura? al protagonista. Un magnifico Daniel Giménez Cacho que hace suyo el personaje. Un hombre atormentado por su estancamiento social y profesional, alejado de su mujer e hijos que comienza un descenso hacia los infiernos. “Zama” es un viaje hacia la locura del protagonista y del que nos hace participes su directora a través de las “voces” que cada vez con mayor asiduidad escucha don Diego y que llevan al borde de un precipicio sin retorno. El film tiene un comienzo prometedor, con una buena factura técnica y diseño de producción que nos traslada a esa época colonial que nos muestra sin maniqueísmos, sin tomar partidos sino mostrándonos como era ese momento de la historia. Sin embargo, poco a poco terminas finalmente perdido en el viaje alucinatorio del protagonista y aunque el film tiene sus virtudes, el conjunto no es lo redondo que se desearía.

barbaracronicaseffEl director Mathieu Amalric se llevó el Premio a Mejor Director por la película “Bárbara” en la que el mismo participa como actor. El film es un biopic, un homenaje a la cantante Barbara (casi desconocida en nuestro país) y que nos invita a un difícil juego de espejos del cine, dentro del cine. La película nos presenta a Jeanne Balibar que encarna a una actriz que va a protagonizar un biopic sobre Barbara que dirige el propio Almaric, dando vida a un director obsesionado con la mítica cantante. El film termina siendo un documental de un rodaje, o el rodaje de un documental. La mimetización de la actriz protagonista llega hasta el extremo, dejándonos con la duda de saber dónde se acaba la realidad y donde empieza la ficción y viceversa. Sin ahondar en la crítica porque mi idea es profundizar más cuando el film llegue a nuestros cines, sí que entiendo la decisión del jurado del SEFF porque “Barbara” es estupendo juego de estilo cinematográfico, aunque este puede resultar difícil para un espectador medio, sobre todo teniendo en cuenta tanto la figura a la que psiconaliza (en Francia una estrella, pero aquí casi desconocida) y el género que utiliza, una mezcla de biopic y documental que son géneros difíciles de digerir.

De “Una vida violenta”, la segunda película de Thierry de Peretti ya me explayé en su momento en mi crítica. Pero está claro que no coincidí (al menos con los gustos) del Jurado del SEFF, que le otorgaron al director francés el Premio al Guion. Una película que prometía mucho pero que se queda a medias, sin terminar de darnos todo lo que podía habernos dado. Con mejor guion en la Sección Oficial había alguna otra película más merecedora de llevarse el premio.

selenecaramazzaEn las categorías de Mejor actriz y Mejor actor, dos jóvenes intérpretes se llevaron el gato al agua. Selene Caramazza que debutaba en el cine con “Corazón puro” da vida a una joven de 17 años, educada en la fe cristiana y en la que pesan como una losa los remordimientos de sus “malos actos”. La joven actriz es capaz de transmitirnos su inocencia y el reflejo de su culpa heredado de su educación cristiana. Su fragilidad y su química con Simone Liberati, el coprotagonista del film y con quien conoce el amor a pesar de sus orígenes y personalidades antagónicas, es lo mejor de una película que recuerda “A tres metros sobre el cielo” y cuyo guion es demasiado deslavazado y a veces sin sentido. Por su parte, para Pio Amato fue el Premio a Mejor actor y se lo gana a pulso con su papel en “A Ciambra” película de Jonas Carpignano. Pio es un niño de 14 años que bebe, fuma e intenta ingresar lo más rápidamente posible al mundo de los adultos que, en su inmensa mayoría, se dedican a robos, estafas o negocios turbios. ¿Realidad o ficción? Ambas se mezclan en una película que se interna en la vida diaria del pueblo gitano y nos muestra como el paso de la niñez a la vida adulta casi no existe en su cultura. En un film que va directo a la verdad, Pio Amato es la vida misma. Real, cruda, emocionante y descarga en sus hombros todo el peso de una película que te demuestra que verdaderamente no sabes nada de nada.

Para terminar dos menciones especiales de dos películas de las que ya hablé en este Blog en su momento. Me refiero a la española “Tierra Firme” y a la británica “Tierra de Dios”. La película de Carlos Marqués-Marcet se llevó el Premio ASECAN a la mejor película de la Sección Oficial y fue de lo mejor que se vio en la pasado Festival de Sevilla. El duro camino hacia la madurez que se nos muestra a través de las vivencias de tres personajes que terminan haciendo su historia como nuestra. En el caso de “Tierra de Dios”, el film que se llevó el Premio a Mejor Ópera Prima (recientemente ha ganado 4 British Independent Films Awards) nos narra una historia de amor y de esperanza de forma brillante y realista. Dejando el liston muy alto a Francis Lee para sus próximos proyectos.

Por mi parte, de momento es todo. Hay mucho aún que contar pero eso lo dejo para otro día y otro momento. Ahora os toca a [email protected] disfrutar del cine, un cine que os haga pensar, soñar, emocionaros o reiros. El mejor cine no es el que os aconseja un crítico sino el que nos llegue al corazón y ese cine se encuentra en muchos sitios, solo hay que saber encontrarlo.

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