SEFF 17 | “Jupiter’s Moon”, la redención a través de la esperanza

jupitersmooncritica¿Cuándo deja de tener relevancia una noticia? Lo efímero de la actualidad, el ahora hace que el consumo de información sea tan excesivo que olvidamos lo que era noticia hace tan sólo unas horas. ¿Ya no recordamos el drama de los refugiados provenientes de Siria? Parece que no. La actualidad manda, el click del ahora está por encima de todo. Pero para eso está el cine, para recodarnos que tenemos conciencia y que hay algo más allá de la más punzante actualidad. En este caso hablo de “Jupiter’s Moon”, que, tras ganar en Sitges, pude ver en el Festival de Sevilla en su sección Selección EFA antes de su estreno el pasado viernes 17 de noviembre en nuestros cines. Y pesar de sus excesos y un metraje un poco desmedido, puedo decir que lo último de Kornél Mundruczó remueve conciencias.

El inicio de “Jupiter’s Moon” es abrumador tanto visualmente como por cómo nos muestra la realidad de los refugiados sirios que intentan llegar al paraíso que es la Unión Europea. Su comienzo nos muestra el barroquismo visual del que es capaz su director, que llegará a sus puntos álgidos con las levitaciones del protagonista. Un joven sirio que junto a su padre intenta cruzar la frontera hacia Hungría y que es tiroteado por un policía sin mediar provocación. Este joven, llamado Aryan no muere a pesar de las heridas, sino que las heridas le otorgan el poder de levitar. ¿Cómo os quedáis?

Rápidamente la acción nos traslada a un pequeño y sucio apartamento donde conocemos al doctor Stern, un reputado cirujano ahora caído en desgracia por un error de su pasado que le ha convertido en una persona sin moral ni conciencia. La única persona que le mantiene cercano a la humanidad es la jefa de enfermeras del hospital donde antes ejercía y con la que mantiene una relación de la que ella misma es consciente no va surgir nada bueno. Y es que gracias a Stern conoceremos la cara más cruel de la civilización occidental. Con él recorreremos el campo de refugiados donde se hacinan las personas que van llegando a esa supuesta “tierra prometida” y seremos testigos de cómo si tienes dinero consigues el ansiado pasaporte hacia la libertad y a un futuro mejor. El propio doctor Stern se encarga de ello (previo pago) firmando la salida del supuesto enfermo grave para que sea atendido en el hospital. El dinero lo consigue todo, hasta carcomer las entrañas de cualquier sociedad.

Sin embargo, todo cambia cuando Stern conoce a Aryan y este le muestra lo que es capaz de hacer. El doctor entonces le ayudará a escapar (por su propio interés) iniciando una alocada carrera por la ciudad de Budapest, que nos mostrará los prejuicios que llenan nuestra sociedad, pero también que hay esperanza en el fondo de cada uno de nosotros y que solo una llama de bondad puede despertarla. Stern al principio utilizará a Aryan para sus propios fines, que no son otros que recaudar dinero de determinados pacientes terminales que verán en el joven sirio, a su manera, una representación de la fe que tienen y la esperanza que habían perdido.

“Jupiter’s Moon” es una película sobre la redención no ya del personaje de Stern, sino de nuestra sociedad en general. Un hombre que ha caído sin remedio en la desesperanza y que como todos está lleno de prejuicios hacia el que viene de fuera, sin ver más allá. En el film vemos como se vuelcan el odio, la desconfianza sobre el que es diferente. Pero sobre todo sobre el que es pobre. Esos mismos prejuicios desaparecen si vas con el dinero por delante, provocando que no veamos de donde provienes, de que raza eres o que religiones profesas. Stern es un espejo en el que mirarnos, un hombre con un pasado que le atormenta que ve en el joven Aryan un pasaporte para su libertad personal. Sin embargo, poco a poco irá descubriendo que su redención no está en ese dinero, sino que su salvación esta en ser una persona. Tan sencillo como eso.

“Jupiter’s Moon” se disfraza de thriller urbano, con atentado islamista incluido para mostrarnos lo fácil que es acusar con el dedo al diferente y como un “milagro” puede cambiarlo todo. Es evidente la moraleja que intenta mostrar Mundruczó, haciendo que un joven venido de Oriente Medio y cuyo padre es carpintero sea el único que puede redimirnos de la podredumbre que carcome nuestra sociedad. Mensajes cristianos aparte, yo prefiero quedarme con la idea de redención como ser humano de Stern, a través del descubrimiento personal alejado de la religión, en una película muy entretenida a la que sin embargo le sobra media hora de metraje y que en determinados momentos abusa del abrumador barroquismo visual de las levitaciones de Aryan. A pesar de mis últimas palabras, si podéis verla en el cine, no perdáis ocasión. “Jupiter’s Moon” os hará pensar.

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