#SEMINCI2017 | “Soy un rayo de sol en la Tierra”, donde la luz no llega

Me-mzis-skivi-var-dedamicazeLa directora novel, Elene Naveriani, y su primer largometraje “Me Mzis Skivi Var Dedamicaze”, o “Soy un rayo de sol en la Tierra” para los profanos, se estrenaron en la Sección Oficial de la 62º edición de la SEMINCI y se llevaron para casa  el premio a la Mejor Dirección de Fotografía para el trabajo de Agnes Pákózdi en este film en blanco y negro.

Y la pregunta que se me ocurre a partir de aquí es, ¿Cómo un largometraje tan corto, 61 minutos dura, se puede hacer tan increíblemente largo? Pues la verdad, nunca sabré, o por lo menos si no la vuelvo a ver, si fue por la película en sí, o por el trancazo que me había pillado el día de antes, pero lo que sí que puedo decir, dato objetivo, es que creo que esta es la película que menos diálogos da a su protagonista por minuto, si no contamos el cine mudo, claro está, y  aun así.

Lo que nos lleva a la siguiente pregunta ¿Se puede hacer una buena película sin apenas diálogos? Claro que sí, estoy convencida, no creo que ese fuera el problema. El problema, agudizado a lo mejor por la falta de palabras, es la incapacidad para empatizar con April (Khatia Nozadze), la protagonista, y sus problemas. Y tiene problemas pero muy, muy jodidos. La tía parece de kevlar, en apariencia ni siente, ni padece, y a ver, que entiendo el punto, la mujer ya ha pasado por todo, por toda la mierda humana y divina, por todas las traiciones posibles, de principio a fin, y que esa coraza es su forma de sobrevivir, pero que llegue hasta tal limite, el de no poder empatizar con ella, es como un poco fuerte y un fallo considerable si lo que quieres es contar una historia, que es el plan de cualquier película.

El film, suizo en su producción monetaria, cuanta la historia de supervivencia de dos proscritos  de la sociedad más marginada de Tiflis, Georgia – ciudad natal de la directora–, April, una prostituta recién salida de prisión y Dije (Daniel Antony Onwuka), un inmigrante nigeriano que se dirigía al estado de Georgia en Estados Unidos, pero que acabo en el país caucásico. La soledad, la decadencia, la falta de esperanza se vislumbra en cada plano, mostrando una de las realidades más duras del país, por lo tanto, que no te duela el alma, o te cagues en todo lo cagable al final de la película, a mi me parece raro.

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